
Depender de Dios es lo mejor
27 diciembre, 2014
Dios te da lo mejor: confía en su provisión perfecta
29 diciembre, 2014Amiga cazadora, hoy quiero recordarte una verdad poderosa: hay una promesa de gozo reservada especialmente para ti. Tal vez has llorado, has sentido el peso de la tristeza o la carga del cansancio, pero Dios no te ha olvidado. Él ha preparado un tiempo nuevo para tu corazón, donde el llanto se transforma en risa y la oscuridad se convierte en luz.
«…Yo los consolaré, y cambiaré sus lágrimas en gozo y su dolor en alegría». Jeremías 31:13 RVC
Toma la promesa de gozo que Dios te ofrece
El corazón del Padre anhela verte sonreír, porque Jesús mismo es tu fuente de alegría. No importa cuántos momentos difíciles hayas enfrentado, la promesa de gozo sigue vigente para ti hoy.
A través de Cristo, Dios pone fin a la tristeza y rompe toda cadena de depresión. En medio del luto, Él se acerca con ternura para consolarte. Sólo necesitas abrir tu corazón y dejar que su amor sane tus heridas.

Permite que Jesús transforme tu tristeza en celebración
Cuando le entregas tus emociones a Dios, sucede algo maravilloso: el dolor se disuelve en esperanza. Él te invita a bailar en lugar de lamentar, a cantar en lugar de llorar.
Regálate la oportunidad de vivir sin lágrimas de tristeza. Llena tu alma de gratitud, canta por lo bueno que Dios ha hecho y deja que su luz se refleje en tu rostro. Esa es la evidencia viva de que su promesa de gozo se está cumpliendo en ti.
También te gustará leer: 5 beneficios del gozo
Cree que Cristo ya hizo todo para que vivas feliz
Jesús no sólo vino a salvarte, sino también a darte una vida plena. Cuando le entregas tus cargas —dolor, preocupación, amargura o cansancio— Él te devuelve paz, esperanza y alegría. Hoy puedes empezar de nuevo: vacía tu corazón de lo que te entristece y recíbelo a Él por fe.

💖 Oración
Señor Jesús, te necesito en mi vida. Hoy te entrego las emociones negativas que me atormentan. Sana hoy mi corazón, porque ya no quiero vivir igual. Echo fuera el dolor, la tristeza, la depresión, la preocupación y la amargura. Pongo todo esto a tus pies y recibo tu presencia en mi corazón.
Lléname del gozo y la paz que sólo tú puedes dar. Espíritu Santo, sé mi Consolador, mi Ayudador y mi Maestro. Gracias por escucharme y por llenarme con tu amor. Amén.
Querida amiga, si este mensaje ha tocado tu corazón, compártelo en tus redes sociales con los botones en color rosa que están al final del post y déjanos tu comentario. Si deseas recibir los mensajes nuevos en tu correo, suscríbete aquí a nuestro blog:
Que Dios te bendiga abundantemente, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Instagram: @arcoirisdepromesas





