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28 diciembre, 2014Aprende a depender de Dios y verás su poder obrar
Depender de Dios no significa rendirse en derrota, sino levantar los ojos al cielo con fe, sabiendo que en sus manos todo es posible. Cuando dejamos de confiar en nuestras fuerzas o en lo que otros pueden hacer por nosotras, abrimos espacio para que Dios haga lo que nadie más puede hacer. Este mensaje es una invitación para que hoy tomes esa decisión con valentía y esperanza.
1. Ningún humano puede darte lo que Dios te da
«Será como el rocío del Señor y como las lluvias sobre la hierba, las cuales no esperan nada de nadie ni ponen su confianza en los seres humanos». Miqueas 5:7 RVC
Así como nadie puede provocar o detener la lluvia, tampoco hay ser humano que pueda limitar o provocar la bendición que Dios tiene para ti. Las lluvias descienden por orden divina, y así también llegan las respuestas del cielo a tu vida.
Dios es soberano. Él decide cuándo, cómo y a quién bendecir. Tu tarea no es controlar ni entender, sino confiar plenamente en su amor y en sus promesas.

2. No pongas tu esperanza en lo terrenal
Las circunstancias cambian, las personas fallan, los sentimientos engañan… pero Dios permanece fiel. No permitas que una opinión humana defina tu identidad o tu destino. Si alguien dice que no calificas, recuerda que tu Creador ya te llamó hija amada y heredera de sus promesas.
Pon tu mirada en lo eterno. No importa lo que digan los demás, lo que ves o lo que sientes. Importa lo que Dios ha decidido sobre ti. Y eso no hay fuerza humana que lo detenga.
3. Tu victoria depende de Dios, no de los demás
Depender de Dios es reconocer que la fuente de tu provisión, sanidad, dirección y fortaleza no está en la tierra, sino en el cielo. Así como la hierba depende del rocío, tú y yo necesitamos aprender a vivir con los ojos puestos en Él.
No necesitas buscar validación, recursos o soluciones en los demás. La lluvia viene de lo alto. Tu bendición también.
🛐 Oración
Señor, hoy decido depender totalmente de Ti. Reconozco que nada ni nadie puede darme lo que sólo Tú puedes dar. Ayúdame a quitar mi mirada de lo terrenal y confiar en tu poder sobrenatural. Aunque no entienda, aunque tenga miedo, quiero esperar en Ti y no en los hombres. Gracias por tu fidelidad, por tu amor incondicional y por las bendiciones que tienes preparadas para mí. Amén.
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Lidia E. Cames
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4 Comments
Gracias me ha servido de mucho estos mensajes con la palabra de Dios
Bendito sea Dios querida Elizabeth! 🙌🏼
Que nuestro Dios te siga bendiciendo con su aliento divino amiga… Mil gracias por tu comentario, un abrazo 🙏🏼❤️🌈
Amén!
"primero es tu voluntad mi dios" amén.