
El Señor te perfecciona
17 febrero, 2015
Los obedientes son felices
18 febrero, 2015Durante mucho tiempo, muchas personas han pensado que vivir agradando a Dios es una tarea complicada, casi imposible de alcanzar. La idea de que Dios exige una lista interminable de cosas que se deben hacer —y otras tantas que no se deben hacer— puede hacer que el corazón se sienta abrumado.
Cuando la vida cristiana se entiende sólo como reglas, fácilmente surge la sensación de no ser suficiente o de no poder cumplir con lo que Dios espera. Ese sentimiento puede llevar a creer que el favor de Dios está muy lejos.
Pero la Biblia revela una verdad mucho más hermosa y liberadora.
Dios no busca perfección humana ni una lista interminable de logros espirituales. Él busca algo mucho más sencillo y poderoso: un corazón que crea en Él.
La clave para vivir agradando a Dios
La Palabra de Dios nos muestra claramente cuál es el camino:
«Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan». Hebreos 11:6 RVC
Este versículo cambia completamente la perspectiva.
La clave para permanecer agradando a Dios no es cumplir una lista interminable de requisitos, sino acercarse a Él con fe. Creer que Dios es real. Creer que escucha. Y creer que responde. Creer que bendice a quienes lo buscan.
Cada vez que decides confiar en Dios, tu fe le agrada.
Cada vez que te acercas a Él esperando su respuesta, tu corazón se acerca al suyo.

Cuando decides creerle a Dios
La fe es mucho más que una idea bonita. Es una decisión del corazón.
Es elegir confiar en Dios incluso cuando las circunstancias parecen contradecir lo que esperamos. Declarar con nuestra boca que Él es fiel, aunque todavía no veamos la respuesta.
Por eso, cuando el enemigo intenta sembrar duda, vale la pena levantar una declaración de fe:
“Yo elijo confiar en Dios. Yo le creo a Dios. Dios es fiel y cumplirá sus promesas”.
La fe abre la puerta para experimentar la gracia de Dios.
Una fe que abre la puerta a las bendiciones
La fe es la llave que desata las bendiciones de Dios. No se trata de negar las dificultades, sino de decidir creer que Dios es mayor que cualquier situación.
La fe es la determinación de mirar más allá de lo visible. Es confiar en que Dios cumplirá lo que prometió, incluso cuando el camino parece incierto.
Cuando una persona vive confiando en Dios, su corazón descansa, su esperanza se fortalece y su vida empieza a reflejar la presencia de Dios.
También te gustará: Fe que agrada a Dios
Puedes vivir agradando a Dios
La buena noticia es que sí puedes vivir agradando a Dios.
No necesitas cumplir una larga lista de requisitos para que Él esté complacido contigo. Lo que Dios busca es un corazón sincero que se acerque a Él con fe.
Cuando crees en Él, cuando confías en su bondad y cuando esperas sus promesas, tu fe le agrada profundamente.
Acércate a Dios con confianza. Cree en su fidelidad. Y pronto comenzarás a ver su gracia y su favor manifestándose en tu vida y en tu familia.
Oración cortita
Señor, hoy me acerco a ti con un corazón sincero. Elijo confiar en tu amor y creer en tus promesas. Fortalece mi fe para vivir cada día agradándote y descansando en tu fidelidad.
En el nombre de Jesús. Amén.
Amiga querida, si este mensaje tocó tu corazón, compártelo en tus redes sociales con los botones en color rosa que están al final del post y deja un comentario. Si deseas recibir los mensajes nuevos en tu correo, suscríbete a nuestro blog aquí:
Que el Señor aumente tu fe cada día, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Pinterest: Arcoiris de promesas






2 Comments
"MI FE ES GRANDE GRACIAS A DIOS" AMÉN
"MI FE ES GRANDE GRACIAS A DIOS" AMÉN