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14 febrero, 2015¿Es posible tener corazones agradecidos cuando atravesamos momentos difíciles? La respuesta es sí, pero no porque ignoremos nuestras luchas, sino porque aprendemos a reconocer la presencia de Dios aun en medio de ellas.
Muchas mujeres desean ser agradecidas, pero cargan heridas, preocupaciones, pérdidas o decepciones que les hacen difícil encontrar motivos para dar gracias. Si alguna vez te has sentido así, quiero que sepas que Dios comprende perfectamente tu corazón.
La gratitud no es una obligación pesada que Él impone sobre sus hijas. Más bien, es el fruto que comienza a crecer cuando permitimos que su paz ocupe el lugar que antes tenían la ansiedad, la amargura o el temor.
Por eso la Biblia nos dice:
«Que la paz que Cristo da controle sus corazones. Dios los llamó a formar un solo cuerpo y a tener paz. Sean agradecidos». Colosenses 3:15 PDT
Observa algo hermoso: primero aparece la paz de Cristo gobernando el corazón y después la gratitud. Cuando Jesús sana nuestro interior, poco a poco comenzamos a ver las bendiciones que antes pasaban desapercibidas.
Un momento para reflexionar
Si deseas acompañar esta reflexión con un recurso visual, aquí puedes ver este breve video:
Video: Corazones agradecidos
Corazones agradecidos no significan vidas perfectas
A veces pensamos que las personas agradecidas son aquellas que no tienen problemas. Sin embargo, la realidad es muy diferente.
Muchas mujeres de fe han aprendido a agradecer mientras esperan respuestas, mientras atraviesan procesos difíciles o mientras Dios sana áreas profundas de su vida.
Yo misma descubrí que la falta de gratitud muchas veces estaba relacionada con la amargura acumulada en mi corazón. Cuando una persona ha sufrido, es fácil concentrarse únicamente en aquello que le falta, en lo que perdió o en lo que todavía no entiende.
Pero Dios nos invita a levantar la mirada y reconocer que su amor sigue presente.
La gratitud no niega el dolor. La gratitud reconoce que Dios sigue siendo bueno aun cuando todavía estamos en proceso de sanidad.
5 señales de corazones agradecidos
Cuando la paz de Cristo gobierna nuestro interior, comienzan a aparecer actitudes que reflejan un corazón transformado.
1. Celebran las bendiciones de otros
Las mujeres agradecidas no viven comparándose con los demás. En lugar de sentir envidia, pueden alegrarse cuando otra persona recibe una bendición.
Saben que Dios tiene propósitos distintos para cada hija y confían en que también cuidará de ellas.
2. Encuentran contentamiento en lo que tienen
Esto no significa renunciar a los sueños o dejar de orar por nuevas oportunidades.
Significa reconocer con humildad las bendiciones presentes mientras esperan las futuras. Un corazón agradecido aprende a disfrutar los regalos de Dios en cada temporada.
3. Comparten con generosidad
La gratitud produce generosidad.
Cuando reconocemos cuánto hemos recibido de Dios, surge el deseo de bendecir a otros con nuestro tiempo, nuestras palabras, nuestros recursos o nuestras oraciones.
4. Reconocen que todo proviene de Dios
Los corazones agradecidos entienden que cada bendición es una muestra de la bondad del Señor.
Lejos del orgullo, reconocen que la fuerza, las oportunidades, la provisión y la ayuda recibida tienen su origen en la gracia de Dios.
5. Dejan espacio para que la amargura sane
Quizá esta sea una de las señales más importantes.
La gratitud y la amargura luchan por ocupar el mismo lugar en el corazón. Cuando elegimos acercarnos a Dios, Él comienza a sanar nuestras heridas y nos ayuda a recuperar la capacidad de agradecer.
No ocurre de un día para otro, pero sí sucede cuando permanecemos cerca de Él.

Una gratitud que transforma la vida
Dios no está buscando mujeres perfectas. Está formando mujeres cuyo corazón aprende a confiar en Él cada día.
Tal vez hoy no puedas agradecer por todo lo que estás viviendo, pero sí puedes agradecer porque Dios sigue contigo, porque su amor permanece y porque sus promesas continúan siendo verdaderas.
Empieza con pequeños motivos. Agradece por una oración respondida, por una nueva oportunidad, por una persona que te ama, por la fuerza para continuar o simplemente por el regalo de un nuevo día.
Con el tiempo descubrirás que la gratitud no solamente cambia tu manera de mirar las circunstancias. También transforma tu corazón.
Una oración para cultivar corazones agradecidos
Señor, gracias porque conoces cada herida, cada preocupación y cada lucha que hay en mi corazón. Ayúdame a permitir que tu paz gobierne mis pensamientos y mis emociones. Sana toda amargura, toda tristeza y todo desánimo. Enséñame a reconocer tus bendiciones aun en los días difíciles y forma en mí un corazón agradecido que te honre en todo momento. En el nombre de Jesús. Amén.
Te va a bendecir mucho leer: 5 bendiciones para un corazón agradecido
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Que Dios te dé la paz que tu corazón necesita, tu amiga,
Lidia E. Cames
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