
No a la angustia: recupera la paz cuando todo se sale de control
27 febrero, 2015
Amar a Dios
27 febrero, 2015Esperar una respuesta de Dios no siempre es fácil. Cuando llevas días, meses o incluso años orando por una misma situación, es natural que aparezcan preguntas, dudas o cansancio en el corazón. Quizá esperas la restauración de un matrimonio, la salud de un ser querido, un trabajo, la conversión de alguien que amas o una dirección clara para tu vida. En esos momentos, tu fe es la clave. No porque puedas controlar el resultado de las circunstancias, sino porque la fe te mantiene cerca de Dios mientras esperas su respuesta.
La Biblia nos recuerda que para el Señor no hay nada imposible. Él sigue obrando con poder y puede hacer mucho más de lo que alcanzamos a imaginar. Sin embargo, también desea fortalecer nuestro corazón durante el tiempo de espera. Esa es una obra maravillosa que muchas veces pasa desapercibida, pero que transforma nuestra vida desde adentro.
¿Por qué tu fe es la clave?
Con frecuencia pensamos que la fe consiste únicamente en creer que Dios hará exactamente lo que esperamos. Pero la Biblia presenta una realidad mucho más profunda.
La fe es confiar en el carácter de Dios. Es creer que Él es bueno, que nos ama, que escucha nuestras oraciones y que siempre actuará con sabiduría, aunque sus tiempos no sean los mismos que los nuestros.
Por eso la fe no desaparece cuando la respuesta tarda. Al contrario, permanece firme porque descansa en quien es Dios, no solamente en lo que Él puede hacer.
El autor de Hebreos escribió:
«Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve». Hebreos 11:1 NVI
La fe sostiene la esperanza cuando todavía no ves el resultado. Te ayuda a seguir caminando sin dejar que el temor o la desesperación gobiernen tu corazón.

Tu fe es necesaria para permanecer en paz
Mientras esperas, seguramente habrá días en los que las preocupaciones intenten apagar tu esperanza. Tal vez aparezcan pensamientos como: «¿Y si Dios no me escucha?» o «¿Y si nunca cambia esta situación?».
Es precisamente ahí donde la fe cumple una de sus funciones más hermosas.
La fe no elimina automáticamente todas las dificultades, pero sí te recuerda que no estás enfrentándolas sola. Cada vez que decides volver a confiar en Dios, aunque todavía no entiendas todo lo que sucede, tu corazón encuentra un lugar seguro donde descansar.
Muchas veces esperamos que Dios cambie primero nuestras circunstancias. Sin embargo, en numerosas ocasiones comienza transformando nuestro interior. Va apagando el incendio de la ansiedad, calmando nuestros pensamientos y llenándonos de una paz que no depende de que todo se resuelva de inmediato.
Ese también es un milagro de Dios.
Sigue confiando en el Señor
Cuando Jesús sanó a dos hombres ciegos, les dijo:
«Que les suceda tal como ustedes creen». Mateo 9:29 PDT
Aquellas palabras fueron dirigidas a personas que habían decidido acercarse a Él con plena confianza. No eran una fórmula para obtener todo lo que desearan, sino una muestra de cuánto honra Jesús a quienes ponen su esperanza en Él.

Hoy también puedes acercarte al Señor con esa misma confianza. Cuéntale lo que hay en tu corazón, preséntale tus necesidades y espera en Él. Tal vez la respuesta llegue de la manera que anhelas; quizá Dios abra un camino distinto que todavía no alcanzas a ver. En cualquiera de los dos casos, puedes tener la seguridad de que su amor y su fidelidad no cambiarán.
Tu fe es la clave porque mantiene tus ojos puestos en el Dios que conoce el futuro y sostiene tu vida con sus manos. Mientras llega la respuesta, Él seguirá fortaleciendo tu corazón para que puedas caminar con esperanza, paz y confianza cada día.
Te ayudará mucho leer: Creyendo con la dirección correcta
Una oración para fortalecer tu fe
Señor, gracias porque puedo acercarme a ti con toda confianza. Tú conoces las respuestas que estoy esperando y también sabes cuánto necesita mi corazón descansar. Cuando aparezcan la duda, el temor o el cansancio, fortalece mi fe para seguir caminando de tu mano. Ayúdame a confiar en tu amor, en tu sabiduría y en tus tiempos perfectos. Mientras espero, llena mi vida de tu paz y enséñame a descansar en tus promesas. En el nombre de Jesús. Amén.
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Que Dios aumente tu fe y puedas ver tu milagro muy pronto, tu amiga,
Lidia E. Cames
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1 Comment
Aménn gracias por su compartir él mensaje de la palabra de nuestro señor Jesucristo amén 🙏🏻🙏🏻🙏🏻❤️🤗
Dios todopoderoso te siga dando sabiduría para que sigas compartiendo tan edificantes mensajes, la gloria y la honra para nuestro señor Jesús amén 🙏🏻