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Cómo saber si estás confiando en Dios
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María, Elisabet, Rahab, Agar, Débora y otras mujeres bíblicas atravesaron circunstancias muy diferentes a las nuestras, pero sus palabras revelan algo que seguimos necesitando hoy: confianza en Dios, perseverancia para orar, valor para actuar y la seguridad de que Él conoce nuestra historia.
Quiero compartirte siete de esas frases y, sobre todo, mirar contigo qué podemos aprender de la fe de estas mujeres para nuestra vida diaria.
7 frases de mujeres de la Biblia que fortalecen nuestra fe
1. María: «Soy la sierva del Señor»
«Soy la sierva del Señor. Que se cumpla todo lo que has dicho acerca de mí». Lucas 1:38 NTV
María recibió una noticia que cambiaría por completo el rumbo de su vida. No conocía todos los detalles de lo que vendría ni podía anticipar las dificultades, pero decidió confiar en Dios y ponerse a su disposición.
Sus palabras nos enseñan que rendirnos a Dios no significa comprender de antemano todo lo que sucederá. Podemos confiar en su dirección y decirle con sinceridad: “Señor, quiero caminar contigo y hacer tu voluntad”.
Esta es una de esas frases de mujeres de la Biblia que podemos recordar cuando Dios nos invita a dar un paso de obediencia.
2. Elisabet: «El Señor te bendecirá porque creíste»
«El Señor te bendecirá porque creíste que sucedería lo que Él te dijo». Lucas 1:45 PDT
Me encanta imaginar este encuentro entre Elisabet y María. Una mujer reconoce lo que Dios está haciendo en la vida de otra y, en lugar de competir o comparar sus historias, fortalece su fe con sus palabras.
¡Qué bonito ejemplo para nosotras!
Podemos convertirnos en mujeres que recuerdan las promesas de Dios a una amiga que está esperando, que animan a una hija que atraviesa un momento difícil o que ofrecen palabras de esperanza a otra mujer que comienza a desanimarse.
A veces, una frase llena de fe llega justamente cuando alguien más necesita escucharla.

3. Rahab: «Dios reina en el cielo y en la tierra»
«Reconocemos que el Dios de ustedes reina en el cielo y también aquí en la tierra». Josué 2:11 TLA
Rahab había escuchado acerca de las maravillas que Dios había hecho por su pueblo. En medio de una situación peligrosa reconoció algo fundamental: el Dios de Israel era mucho mayor que aquello que ella tenía delante.
Cuando una circunstancia escapa de nuestras manos, recordar quién es Dios puede ayudarnos a colocar nuevamente nuestra confianza en Él.
No se trata de negar el problema, sino de mirar el problema desde una verdad mayor: Dios sigue siendo Dios y podemos acudir a Él.
Si quieres conocer mejor su historia, puedes leer Rahab: La prostituta con fe.
4. Agar: «Tú eres el Dios que me ve»
«Tú eres el Dios que me ve». Génesis 16:13 NTV
Estas pocas palabras contienen una historia profundamente conmovedora.
Agar estaba lejos de casa y atravesaba un momento doloroso cuando Dios se acercó a ella. Entonces comprendió que su situación no había pasado inadvertida delante del Señor.
Quizá por eso esta es una de mis frases bíblicas para mujeres favoritas: nos recuerda que podemos acudir a Dios con lo que realmente está sucediendo en nuestro corazón.
Cuando te sientas ignorada, poco valorada o simplemente necesites recordar el cuidado de Dios, piensa en Agar: el Señor conoce tu historia y presta atención a tu vida.
Puedes conocer más de ella en: Agar: La esclava que Dios vio
5. Débora: «Me levanté como una madre en Israel»
«Yo, Débora, me levanté como una madre en Israel». Jueces 5:7 NVI
Débora vivió en un tiempo complicado para Israel. Sin embargo, no permaneció indiferente ante lo que sucedía a su alrededor: estuvo dispuesta a ocupar el lugar que Dios le había dado y servir con valentía.
Sus palabras pueden recordarnos que hay temporadas en las que también nos corresponde levantarnos.
Tal vez sea para acompañar a nuestra familia, tomar una decisión que hemos postergado, ayudar a alguien, servir en nuestra comunidad o simplemente hacer con fidelidad aquello que tenemos delante.
No necesitamos ser Débora. Podemos aprender de ella a preguntarle al Señor: “¿Qué quieres que haga yo en esta situación?”
Lee también: Débora: Una madre para su pueblo
6. La mujer cananea: «Ten misericordia de mí, Señor»
«Ten misericordia de mí, oh Señor». Mateo 15:22 NTV
Esta madre llegó hasta Jesús llevando una necesidad que le dolía profundamente: su hija sufría y ella necesitaba ayuda.
Lo admirable es su perseverancia. La conversación con Jesús no fue sencilla, pero ella continuó acercándose con humildad y fe.
Sus palabras nos recuerdan que la oración no tiene que ser complicada para llegar al corazón de Dios. Hay momentos en los que unas cuantas palabras expresan todo lo que llevamos dentro:
“Señor, ten misericordia de mí”.
Podemos presentarle nuestras necesidades y las de las personas que amamos, confiando en su bondad mientras dejamos la respuesta en sus manos.
Puedes profundizar en esta historia en Una lección de fe y humildad
7. La mujer que padecía flujo de sangre: «Si tan solo tocara su túnica»
«Si tan sólo tocara su túnica, quedaré sana». Marcos 5:28 NTV
Después de muchos años de sufrimiento, esta mujer había escuchado hablar de Jesús y decidió acercarse a Él.
Su historia no nos enseña una fórmula para recibir milagros ni significa que una respuesta dependa de tener “suficiente fe”. Nos muestra algo mucho más hermoso: en medio de su necesidad, ella decidió acercarse a Jesús.
Nosotras podemos hacer lo mismo.
Cuando estamos cansadas, preocupadas, enfermas del corazón o necesitadas de dirección, podemos acercarnos al Señor en oración y poner nuestra situación delante de Él.
Nuestra fe no consiste en controlar lo que Dios hará; consiste en saber a quién acudir con nuestra necesidad.
También te gustará: La mujer con flujo de sangre

Cómo aplicar estas frases bíblicas para mujeres a tu vida
Después de leer estas historias, quizá notes que cada mujer respondió a Dios de una manera diferente.
María nos enseña rendición.
Elisabet, a fortalecer la fe de otras mujeres.
Rahab, a reconocer la grandeza de Dios.
Agar, a recordar que Dios nos ve.
Débora, a levantarnos con valentía.
La mujer cananea, a perseverar en oración.
Y la mujer que tocó el manto de Jesús, a acercarnos a Él con fe.
Estas frases de mujeres de la Biblia no son palabras mágicas que tengamos que repetir para conseguir un resultado. Son testimonios de mujeres reales que conocieron a Dios en circunstancias reales.
Por eso siguen teniendo valor para nosotras.
Podemos guardarlas, meditarlas y recordar sus historias cuando atravesemos situaciones parecidas. Pero, sobre todo, podemos aprender de ellas a dirigir nuestra mirada hacia Dios.
¿Cuál de estas mujeres se parece hoy a ti?
Quizá hoy te identificas con María porque necesitas confiar en la dirección de Dios. Tal vez estás esperando como Elisabet, necesitas recordar como Agar que Dios conoce tu situación, o estás clamando por alguien que amas como aquella madre cananea.
Cada una vivió una historia diferente y cada una conoció a Dios de una manera muy personal.
Mi amiga, espero que estas siete mujeres te animen a seguir cultivando una fe que confía, ora, persevera y se acerca al Señor en cada temporada de la vida.
Oremos
Señor, gracias por las mujeres de la Biblia y por todo lo que puedo aprender de sus historias. Ayúdame a confiar como María, animar como Elisabet, reconocer tu grandeza como Rahab, recordar tu cuidado como Agar, actuar con valentía como Débora y acercarme a ti con humildad y fe en cada necesidad.
Guarda estas palabras en mi corazón y enséñame a vivir confiando cada día más en ti. En el nombre de Jesús, amén.
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Que Dios te fortalezca y te sostenga con su mano, tu amiga,
Lidia E. Cames
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15 Comments
Buenas noches Lidia
Muchas gracias por las lecturas biblicas.
Estoy estudiando la Biblia y me siento muy feliz de encontrar las publicaciones de estas ejemplares mujeres y sus enseñanzas. Que Dios siga bendiciéndola en su crecimiento espiritual.
Muchos saludos. Jenny
Gracias a Dios por tu vida que Señor siga guiando tus pasos y sigas enseñándonos a ser. Mujeres de propósito esforzadas y valientes.Benficiones
me identifico con la mujer del flujo de sangre
Buenos días todas estas 7 palabras las tomo para mi vida son hermosas el siempre allí aunque no lo veamos siempre está con nosotros.gracias por este hermoso ministerio bendiciones.
Hola Shirley! 🥰
Seguro que pronto empezarás a ver las respuestas de Dios para tus necesidades conforme a sus propósitos mi amiga. Gracias por las bendiciones y por dejar tu comentario. Que Dios te guarde siempre en la palma de su mano, un abrazo 😃💖🌈
Hola Lidiame encanta tu página, gracias por compartirnos y ayudar nos amliar nuestro conocimiento Bíblico,Dios te bendiga grandemente ❤️ a mí me gustaron todas pero lo que siempre declaró es el de la mujer Cananea…Ten misericordia de mí , Oh Señor🙏❤️🙏,
Hola Kaya! 😍
Muchas gracias por seguir la página y me alegra mucho que sea de bendición para ti, mi amiga. Agradezco tu comentario y de todo corazón deseo que siempre te alcance la misericordia de Dios… Un abrazo, hermosa 💝🌹🌈