
La historia de Sara. Segunda parte
13 agosto, 2019
Dos claves para sentir cerca a Dios
29 agosto, 2019Seguro que, igual que yo, alguna vez te has hecho esta pregunta cuando enfrentas una gran dificultad: ¿Por qué me sucede esto a mí?
Y creo que es así, porque en las circunstancias difíciles que se nos presentan, lo primero que se nos viene a la cabeza es que queremos una explicación.
Ningún suceso de nuestra vida es algo ajeno a la voluntad de Él, Dios permite todo lo que vivimos… y todo lo que Dios permite en nuestra vida tiene una razón.
Es muy agradable cuando todo es favorable para nuestros planes, pero cuando las cosas no son de acuerdo a lo que esperamos, nos causa molestia, ¿no?
Es ahí donde nosotras pensamos que Dios ya nos abandonó, ¿verdad?
No es así amiga, yo pensaba así antes, pero recibí mucha paz cuando encontré este versículo en la Biblia:
«¿Puede acaso suceder algo sin permiso del Señor?» Lamentaciones 3:37 NBV
Entonces, ¿por qué me sucede esto a mí?

El versículo me hace ver que lo malo que nos está sucediendo puede tener tres razones:
— A veces el Señor deja que sucedan las cosas para darnos la oportunidad de elegir confiar en Él, para formar nuestro carácter.
—En ocasiones permite algo sólo porque es la consecuencia de las decisiones que hemos tomado.
—En otras quiere enseñarnos algo y así capacitarnos para hacer su obra.
Cualquiera que sea el caso, Dios espera que decidamos aceptar su voluntad en todo momento. Además, nosotras tenemos que recordar su promesa: «Nunca te dejaré ni te desampararé». Hebreos 13:5
Por otro lado el Señor siempre nos dice: «No temas, yo estoy contigo». Isaías 41:10
Nada malo puede sucedernos, tengamos confianza y esperemos pacientemente en nuestro Padre.
Rechazamos las quejas y las murmuraciones en el nombre de Jesús. Hoy acudimos a su presencia para rendirnos a su preciosa voluntad.
Querida cazadora, mejor vayamos a la presencia de Dios para no seguirle preguntando: ¿por qué me sucede esto a mí?
Oramos:
“Señor te pido dirección y fortaleza entre tanto que dure esta circunstancia difícil que estoy pasando.
Gracias porque siempre estás conmigo y no me abandonas. Sé que todo lo que ahora vivo forma parte del plan perfecto que tienes para mi vida.
Muéstrame tu propósito para mi vida en medio de esta situación. Ayúdame a fluir en tu voluntad, porque quiero que tus sueños se hagan realidad en mi vida.
Decido estar contenta y confiada en tu misericordia para mi vida. A partir de hoy espero lo mejor de tu mano. En el nombre de Jesús”.
También te gustará: Tres recursos para superar las pruebas
Amiga bella, si este mensaje ha tocado tu corazón, compártelo en tus redes sociales con los botones en color rosa que están al final del post. Si deseas recibir los mensajes nuevos en tu correo, suscríbete al blog:
Que nuestro Padre te llene de paz y gozo, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Instagram: @arcoirisdepromesas






15 Comments
No es en nuestro tiempo, es en el tiempo de Dios y llegará su bendición en el nombre de Jesús sólo ponga su firme confianza en el Señor y el hará 🙏🏼 Agradezca en todo tiempo. Dios la bendiga 😇🤗
Dios le bendiga he estado leyendo sus reflexiones y me han llenafo de mucho gozo gracias y le bendugo por tan maravillosa herramienta que le ha dafo nuestro Padre Celestial