
Dios suplirá tu necesidad: Confía en su provisión
20 febrero, 2015
No temas: cuando Dios te llama también te sostiene
21 febrero, 2015Hay momentos en los que las circunstancias intentan robarnos la tranquilidad. Las noticias no son alentadoras, las respuestas parecen tardar y el futuro se llena de preguntas. Sin embargo, quienes caminamos de la mano del Señor podemos cultivar una confianza y esperanza que no dependen de lo que sucede a nuestro alrededor, sino de Dios que permanece fiel para siempre.
La Biblia nos invita a declarar esta verdad con convicción:
«Yo le digo al Señor: Tú eres mi refugio y en ti estoy segura; eres mi Dios, y en ti confío». Salmo 91:2 NBV
Cuando haces de Dios tu refugio, descubres que la paz no nace de tener todas las respuestas, sino de saber en quién has puesto tu vida.
La confianza y esperanza crecen al conocer a Dios
Confiar en Dios no significa ignorar las dificultades ni fingir que todo está bien. Significa decidir que su carácter es más confiable que nuestros temores.
Mientras más conoces quién es Él, más razones encuentras para descansar. Su amor permanece, su fidelidad no cambia y sus promesas siguen vigentes. Por eso nuestra confianza no está puesta en las circunstancias, sino en el Dios que sostiene cada una de ellas.
La esperanza también nace allí. No es un simple deseo de que las cosas mejoren, sino la certeza de que Dios continuará obrando conforme a su perfecta voluntad y para nuestro bien eterno.

Cuando la incertidumbre aparece, vuelve tu mirada al Señor
Es natural que las preocupaciones quieran ocupar nuestros pensamientos. Sin embargo, permanecer enfocadas únicamente en los problemas puede alimentar el miedo y debilitarnos.
En cambio, cuando dirigimos nuestra mirada al Señor, recordamos quién tiene el control. Él conoce cada detalle de nuestra historia y nada escapa de sus manos.
En esos momentos vale la pena repetir, una y otra vez, las promesas que fortalecen la fe. Al hacerlo, nuestro corazón deja de alimentarse de la incertidumbre y comienza a llenarse de esperanza.
Dios responde a quienes ponen en Él su confianza y esperanza
El mismo Salmo 91 nos recuerda la respuesta del Señor para quienes permanecen cerca de Él:
«El Señor dice: Rescataré a los que me aman; protegeré a los que confían en mi nombre. Cuando me llamen, yo les responderé; estaré con ellos en medio de las dificultades. Los rescataré y los honraré. Los recompensaré con una larga vida y les daré mi salvación». Salmo 91:14-16 NTV
Observa todo lo que Dios promete: rescatar, proteger, responder, acompañar, honrar y salvar.
Estas promesas revelan el corazón de un Padre que permanece cercano a sus hijos. Tal vez no siempre intervenga de la manera o en el momento que esperamos, pero nunca deja de sostener a quienes confían en Él.
Nuestra parte consiste en seguir buscándolo, permanecer firmes y descansar en su fidelidad día tras día.
Te ayudará mucho leer: 7 promesas de protección del Salmo 91
Haz de la confianza y esperanza un hábito diario
La confianza se fortalece cada vez que decides acudir primero a Dios antes que al temor. La esperanza crece cuando llenas tu mente con sus promesas en lugar de alimentar la preocupación.
No necesitas conocer todo lo que ocurrirá mañana para vivir en paz hoy. Basta con recordar que el Señor ya está presente en ese mañana y seguirá siendo el mismo Dios bueno, fiel y poderoso.
Cada decisión de confiar, cada oración y cada paso de obediencia son semillas que fortalecen una fe capaz de permanecer firme aun en medio de la incertidumbre.

Camina hoy sostenida por sus promesas
Tal vez hoy enfrentas preguntas que todavía no tienen respuesta, pero puedes avanzar con la seguridad de que Dios no cambia. Él sigue siendo tu refugio, tu fortaleza y la fuente de toda verdadera esperanza.
Haz de esta verdad una declaración diaria: mi confianza y esperanza están en Dios. Permite que esa convicción dirija tus pensamientos, tus palabras y tus decisiones. Mientras permanezcas cerca de Él, descubrirás que su paz puede sostenerte incluso en los días más difíciles.
Oración
Padre amado, hoy decido poner mi confianza y esperanza en ti. Cuando las circunstancias quieran llenarme de temor, recuérdame que tú sigues siendo mi refugio y mi fortaleza. Ayúdame a descansar en tus promesas, a esperar con paciencia tu dirección y a caminar cada día con la seguridad de que nunca dejas de sostener a quienes confían en ti. Que mi corazón permanezca firme, lleno de paz y esperanza, porque sé que tú eres un Dios fiel. En el nombre de Jesús. Amén.
Amiga hermosa, si te agrada este mensaje, compártelo en tus redes sociales con los botones en color rosa que están al final del post y déjanos un comentario. Si deseas recibir los mensajes en tu correo, suscríbete a nuestro blog aquí:
Deseo que desde hoy pongas tu confianza y esperanza en nuestro Dios, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Pinterest: Arcoiris de promesas






2 Comments
Gracias por tan bella palabra. Llega en el momento justo. Bendito sea Dios.
Bendiciones y gracias.
Hola Cindy! 😍
Dios siempre llega a tiempo, mi amiga! Él es bueno. Gracias por tu comentario… Un abrazo 🤗💕🌈