
Caminar sin preocupaciones: el regalo de paz que Dios te da hoy
2 febrero, 2015
Video: ¡ÁNIMO!
3 febrero, 2015Amiga cazadora, todas necesitamos un refugio seguro en algún momento de la vida. Hay días en los que el corazón se cansa, las fuerzas se debilitan y las circunstancias parecen golpear sin descanso. Y es justo ahí donde surge una pregunta silenciosa: ¿a dónde corro cuando ya no puedo más?
Porque sí… podemos intentar refugiarnos en muchas cosas, pero no todas tienen el poder de restaurarnos de verdad.
Cuando buscas un refugio seguro en lugares temporales
Es natural buscar apoyo en las personas que amamos o en actividades que nos distraen. A veces intentamos sentirnos mejor saliendo, ocupándonos o evitando lo que duele.
Pero, siendo honestas, esos “refugios” suelen ser temporales.
Nos calman por un momento… pero no sanan profundamente.
Nos distraen… pero no fortalecen el alma.
Y nos acompañan… pero no sostienen completamente.
Y no es porque estén mal, sino porque no fueron diseñados para ser tu lugar de restauración total.

El verdadero refugio seguro que transforma tu vida
Hay un lugar donde sí puedes descansar completamente: en la presencia de Dios.
«Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación». Salmo 90:1
Ese refugio seguro no depende de las circunstancias, ni cambia con el tiempo. Es constante, firme y lleno de amor.
Amiga, si has pasado por momentos difíciles y saliste adelante, no fue casualidad. Dios estuvo ahí, sosteniéndote incluso cuando no lo notabas.
Y si hoy estás atravesando una nueva tormenta, no estás empezando desde cero… estás volviendo al lugar donde ya fuiste cuidada.
Acércate hoy a tu lugar seguro
Hoy puedes hacer algo poderoso: buscar a Dios con confianza.
Recuerda lo que Él ya ha hecho por ti.
Agradece su fidelidad pasada.
Y descansa en la certeza de que lo hará otra vez.
No necesitas que todo esté en orden y a tu gusto… solo necesitas volver al lugar correcto.
Seguro te gustará leer también: El único refugio seguro es Dios

Oración
Señor, gracias porque eres mi refugio seguro.
Tú siempre has estado conmigo, incluso cuando no lo noté.Gracias porque en medio de mis errores y decisiones difíciles, nunca me soltaste.
Cuando estuve a punto de caer, me sostuviste con amor.Hoy vuelvo a ti con confianza. Porque en tu presencia siempre encuentro paz, seguridad y nuevas fuerzas.
Gracias porque en Cristo Jesús puedo acercarme a ti y descansar bajo tu cuidado.
Tú eres mi hogar, mi protección y mi descanso. En tu poderoso nombre. Amén.
Querida cazadora, si este mensaje te ha bendecido, compártelo en tus redes sociales usando los botones en color rosa que están al final del post y deja un comentario. Si deseas recibir los mensajes nuevos en tu correo, suscríbete a nuestro blog aquí:
Que Dios bendiga y proteja tu vida, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Pinterest: Arcoiris de promesas






1 Comment
DIOS… MI ESCONDEDERO ERES TÚ