
El dueño de todo es Dios
18 marzo, 2015
No temeré ningún mal
19 marzo, 2015Hay días en que necesitas renovar tus fuerzas en el Señor porque simplemente estás cansada. Quizá has tenido demasiadas cosas en la cabeza, llevas tiempo ocupándote de otros o hay una situación que ha consumido más energía emocional de la que imaginabas.
Y no siempre podemos solucionar inmediatamente aquello que nos desgasta. Pero sí podemos acercarnos a Dios en medio de ello y encontrar en su presencia fortaleza para continuar.
La Biblia nos recuerda:
«Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en su gran poder». Efesios 6:10 NTV
Tus fuerzas no tienen que alcanzar para todo
A veces queremos mantenernos fuertes por nuestra cuenta. Seguimos adelante, resolvemos pendientes, atendemos necesidades y tratamos de conservar el ánimo. Pero llega un momento en que el corazón también se cansa.
La preocupación desgasta. El temor desgasta. La tristeza, la incertidumbre y los problemas que se prolongan también pueden dejarnos emocionalmente exhaustas.
Reconocerlo no significa que tengas poca fe.
Significa que necesitas volver a la fuente.
Dios nunca te pidió que produjeras fuerzas ilimitadas. En cambio, te invita a apoyarte en las suyas.
Muchas veces ser fuerte significa simplemente acercarte a Dios y decirle: “Señor, hoy necesito que tú me sostengas”.
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Encuentra nuevas fuerzas en el Señor
Fortalecerte en Dios puede comenzar con algo tan sencillo como detenerte unos minutos, hablar con Él y entregarle aquello que estás cargando.
No necesitas llegar a su presencia con palabras perfectas.
Puedes contarle lo que te preocupa, lo que te duele, lo que te está agotando y aquello que ya no sabes cómo resolver.
Después, permite que su Palabra vuelva a colocar tu corazón en un lugar seguro.
Quizá el problema todavía esté ahí, pero tú ya no tendrás que enfrentarlo dependiendo únicamente de tus propios recursos.
Tus fuerzas en el Señor se renuevan cuando recuerdas quién está contigo, quién te sostiene y en quién has depositado tu confianza.
Puedes avanzar aun estando cansada
Recibir fortaleza de Dios no siempre significa levantarte de repente llena de energía. Algunas veces su fuerza llega como serenidad para atravesar el día, paciencia para continuar un proceso, claridad para tomar una decisión o ánimo suficiente para dar solamente el siguiente paso.
Y eso también es fortaleza.
No tienes que demostrar que puedes con todo.
Puedes descansar, pedir ayuda, hacer una pausa y volver a Dios tantas veces como sea necesario.
Su poder no depende de cuánta energía tengas tú.
Así que si hoy te sientes agotada, vuelve tu corazón hacia Él. Respira, habla con Dios y recuerda que no estás obligada a sacar fuerzas de donde ya no quedan.
Puedes encontrar nuevas fuerzas en el Señor, una y otra vez.
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Oración para renovar tus fuerzas
Señor, hoy reconozco que estoy cansada y necesito tu fortaleza. Te entrego aquello que ocupa mi mente, pesa en mi corazón y consume mis energías. Ayúdame a descansar en ti y a recibir la fuerza que necesito para este día. Dame tranquilidad, sabiduría y ánimo para continuar paso a paso. Quiero apoyarme menos en mis propias fuerzas y confiar cada vez más en tu poder. En el nombre de Jesús. Amén.
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Que Dios te bendiga con su poder sobrenatural, tu amiga,
Lidia E. Cames
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