
Un principio de prosperidad
10 marzo, 2015
Dios es tu seguridad cuando todo parece incierto
10 marzo, 2015¿Alguna vez te has preguntado qué es el amor verdadero? Vivimos rodeadas de mensajes que lo confunden con emociones intensas, enamoramiento o momentos felices. Sin embargo, esas experiencias pueden cambiar con el tiempo. La Biblia nos muestra que el amor verdadero tiene un fundamento mucho más firme.
Si alguna vez has sentido que el cariño de las personas no logró llenar el vacío de tu corazón, hoy quiero recordarte una verdad que transformó mi manera de entender el amor: antes de aprender a amar, necesitamos recibir el amor que Dios tiene para nosotras.
El amor verdadero comienza en Dios
La Biblia dice:
«Nosotros amamos porque Dios nos amó primero». 1 Juan 4:19 PDT
Este versículo cambia nuestra perspectiva. Muchas veces pensamos que amar depende únicamente de nuestra fuerza de voluntad, de nuestro carácter o de cuánto nos esforcemos. Pero Dios nos enseña algo diferente: el amor verdadero comienza con Él.
Cuando comprendemos cuánto nos ama nuestro Padre celestial, nuestro corazón encuentra una seguridad que ninguna otra persona puede ofrecer. Dejamos de buscar desesperadamente que otros llenen nuestras necesidades emocionales y empezamos a descansar en el amor perfecto de Dios.
Él no nos ama porque siempre hagamos todo bien. Nos ama porque esa es su naturaleza. Su amor permanece incluso cuando estamos aprendiendo, creciendo o atravesando momentos difíciles.
También te ayudará leer: Experimenta el amor de Dios

¿Cómo vivir el amor verdadero?
Recibir el amor de Dios transforma poco a poco nuestra manera de relacionarnos con los demás.
Eso no significa que dejemos de sentir dolor cuando alguien nos lastima, ni que todo conflicto desaparezca. Significa que ya no dependemos únicamente de la respuesta de otras personas para sentirnos valiosas o amadas.
Cuando Dios llena nuestro corazón, comenzamos a desarrollar actitudes que antes parecían imposibles: perdonar, tener paciencia, extender gracia y seguir amando aun cuando las circunstancias no sean perfectas.
No porque seamos más fuertes que los demás, sino porque el Espíritu Santo produce en nosotras ese amor que humanamente sería muy difícil sostener.
El amor verdadero permanece porque tiene una fuente eterna
Las personas pueden fallarnos. Incluso quienes más nos aman cometerán errores alguna vez, porque todos somos imperfectos.
Pero el amor de Dios nunca cambia.
Por eso, si deseas tener un amor verdadero, no empieces buscándolo en las personas. Comienza acercándote a Aquel que es la fuente del amor.
Mientras más conozcas el corazón de Dios, más libre serás para amar sin vivir dominada por el miedo al rechazo, la decepción o el abandono.
Y esa es una de las bendiciones más hermosas del evangelio: no tenemos que fabricar amor por nuestras propias fuerzas. Primero somos amadas y, a partir de esa seguridad, aprendemos a amar a los demás.
Una oración para hoy
Padre amado, gracias porque me amaste primero cuando yo aún no sabía cuánto te necesitaba. Ayúdame a descansar en tu amor y a dejar de buscar en las personas lo que sólo tú puedes darme. Llena mi corazón con tu presencia para que pueda amar con paciencia, gracia y compasión. Que cada día conozca más el amor verdadero que nace de ti. En el nombre de Jesús. Amén.
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Deseo que seas llena del amor de Dios por siempre, tu amiga,
Lidia E. Cames
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4 Comments
Muchas gracias por compartir este mensaje, me hacia falta 🤍 Dios la bendiga.
Amen gracias por tus Bellas reflexiones me edifican tanto
Cuando todo viene de parte de Dios mi Alma descansa en El🙏🏻
Dios te continue bendiciendo grandemente
Luz S.
Amen! Muchas bendiciones
Un saludo Lauren! 🙂