
Total protección y seguridad
14 marzo, 2015
Lo mejor es el plan de Dios
14 marzo, 2015Amiga, ¿sabías que la Biblia dice que la alegría es medicina? Mira esta hermosa comparación:
«La alegría es como una buena medicina, pero el desánimo es como una enfermedad». Proverbios 17:22 PDT
La Traducción en Lenguaje Actual lo expresa de una manera que nos lleva directamente a nuestros pensamientos:
«No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres. Cuando se pierde el ánimo, todo el cuerpo se enferma». Proverbios 17:22 TLA
Estas palabras nos recuerdan que nuestro estado de ánimo importa. Lo que ocupa nuestros pensamientos puede alimentar la preocupación y el desánimo, pero también podemos hacer espacio para la gratitud, la esperanza y todas esas pequeñas cosas que traen alegría al corazón.
Esto no significa negar la tristeza, ignorar una enfermedad o fingir que todo está bien. Hay momentos en los que necesitamos llorar, descansar, pedir ayuda o recibir atención. Pero aun en esos días podemos volver nuestra mirada hacia Dios y buscar alguna pequeña razón para agradecer.
Por eso hoy quiero proponerte algo: piensa en color de felicidad. 🌈
Busca entre todo lo que forma parte de tu vida aquello que todavía puede hacerte sonreír. Quizá encuentres mucho más de lo que imaginabas.
¿Por qué la alegría es medicina para tu corazón?
La alegría cambia nuestra manera de vivir el día. Cuando alimentamos nuestra mente con pensamientos de gratitud, esperanza y confianza en Dios, dejamos de concentrarnos únicamente en aquello que nos preocupa.
No significa ignorar el dolor, negar los problemas ni obligarnos a estar contentas. Significa reconocer que, aun en medio de una situación difícil, también existen razones para agradecer y momentos que podemos disfrutar.
Quizá hoy necesites recordarte algunas:
- Cristo vive en ti.
- Dios te ama y te recibe con amor.
- Has recibido perdón por medio de Jesús.
- El Señor es Todopoderoso.
- El Espíritu Santo es tu Ayudador.
- Puedes acercarte a Dios y hablar con Él.
- Su Palabra es alimento para tu corazón.
- Tienes la esperanza de la salvación en Cristo.
Y seguramente tú puedes añadir otras razones personales. Tal vez una persona que amas, una oración respondida, el alimento de hoy, una conversación agradable, una canción que te hizo sonreír o simplemente la oportunidad de comenzar un nuevo día.

Cultiva pensamientos que alimenten tu alegría
También hay una parte que nos corresponde. Podemos prestar atención a lo que permitimos permanecer durante horas en nuestra mente.
Filipenses 4:8 nos anima a pensar en todo lo verdadero, honorable, justo, puro, bello y digno de admiración. Esto no significa escapar de la realidad, sino darle espacio también a todo lo bueno que Dios ha puesto delante de nosotras.
Por eso, busca pequeñas dosis de alegría durante tu día. Agradece algo concreto, escucha música que te anime, conversa con alguien que te haga bien, recuerda momentos felices, contempla la creación, ríe cuando tengas oportunidad y celebra las bendiciones sencillas.
Piensa en color de felicidad. 🌈 Entrena tu mirada para reconocer también lo bello, lo amable, lo divertido y lo bueno que Dios ha permitido que forme parte de tu vida.
No se trata de obligarte a estar alegre todo el tiempo, sino de no permitir que las preocupaciones ocupen todo el espacio de tu mente.
La alegría también puede cultivarse.
Lee más de esto en este otro mensaje: Controla tus pensamientos y encuentra la paz que necesitas
Haz espacio para el gozo que viene de Dios
Y aquí encontramos algo todavía más hermoso: nuestra alegría no depende solamente de nuestra capacidad para tener buenos pensamientos.
Dios también es fuente de nuestro gozo.
Cuando recuerdas quién es Él, lo que ha hecho por ti y las promesas que ha dejado en su Palabra, tus pensamientos encuentran un lugar seguro donde descansar.
Tal vez tus circunstancias no cambien inmediatamente, pero puedes atravesarlas reconociendo también la bondad de Dios presente en tu vida.
Por eso, hoy busca tus propias razones para alegrarte, mi amiga. No tienen que ser acontecimientos extraordinarios. Muchas veces el gozo aparece en esas pequeñas cosas que habíamos dejado de mirar.
La alegría es medicina para el corazón, y Dios ha llenado nuestra vida de motivos para agradecer, sonreír y disfrutar su compañía.
Te gustará leer: El gozo es buena medicina
Oramos
Padre, gracias porque en ti encuentro razones para alegrarme. Gracias por tu amor, por mi salvación y por tu presencia en mi vida.
Ayúdame a cuidar mis pensamientos y a reconocer las cosas buenas que has puesto a mi alrededor. Que mi corazón aprenda a agradecer, disfrutar y encontrar su gozo en ti cada día. Hoy elijo recordar tu bondad y recibir con gratitud cada pequeña alegría que me regalas.
En el nombre de Jesús. Amén.
💛 Antes de irte: piensa en tres cosas sencillas que hoy te hayan dado alegría y agradécelas a Dios.
Y cuéntame en los comentarios: ¿qué pequeña alegría quieres agradecerle hoy a Dios? Me encantará leerte.
Querida hermana, si te bendice este mensaje compártelo en tus redes sociales con los botones en color rosa que están al final del post y deja tu comentario. Si deseas recibir los mensajes en tu correo, suscríbete a nuestro blog aquí:
Que Dios bendiga tu vida abundantemente, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Pinterest: Arcoiris de promesas





