
Cómo tener una semana exitosa con Jesús
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10 febrero, 2015Amiga cazadora de promesas, en cualquier momento y circunstancia de tu vida, siempre confía en el amor de Dios por ti. Tal vez hoy enfrentas situaciones no resueltas que te inquietan profundamente, asuntos que no están en tus manos y que dependen de otras personas o procesos que no puedes controlar. Esperar cansa, desgasta el corazón y muchas veces llena la mente de preocupación.
Pero aun cuando no puedas hacer nada más que esperar, hay algo que sí puedes elegir: descansar tu corazón en el amor fiel de Dios, sabiendo que Él no llega tarde y que nada escapa de su cuidado.
Confía en el amor de Dios cuando no tienes el control
La preocupación no resuelve los problemas ni acelera las respuestas. Sólo roba la paz y debilita la esperanza. Por eso, la Palabra nos recuerda esta verdad sencilla y poderosa:
«Yo confío en tu amor; mi corazón se alegra porque tú me salvas». Salmo 13:5 DHH
Cuando decides confiar, tu corazón comienza a cambiar antes de que cambien las circunstancias. La paz llega primero al interior, y desde ahí Dios empieza a obrar.

Tres recursos para una mujer que confía en el amor de Dios
1. Oración
Preséntale a Dios cada situación que te preocupa. Pídele que intervenga con su mano poderosa y permite que Él actúe conforme a su perfecta voluntad y propósito para tu vida.
2. Decisión
En el momento en que la inquietud aparece, decide confiar. Elige creer que Dios no te abandona, que su misericordia no se agota y que su amor es más grande que cualquier temor. La fe también es una decisión diaria.
3. Descanso
Relaja tu corazón. Suelta la carga y recibe la paz sobrenatural de Dios. Descansar no es rendirse, es confiar plenamente en que Él resolverá todo por amor a ti. Alégrate, espera y celebra de antemano: Dios obrará.
El resultado de confiar en el amor de Dios
Cuando una mujer confía en el amor de Dios, no se deja dominar por el miedo ni se paraliza por la preocupación. Al contrario, se llena de valor y se acerca a la presencia del Señor con seguridad, diciéndole:
“Yo confío en que tú me amas y no me vas a abandonar, porque prometiste estar conmigo siempre”.
Dios tiene compasión por sus hijas cuando sufren. Cree que eres importante para Él y que su amor es la razón por la cual cuida de ti cada día.
Querida cazadora, hoy y siempre confía en el amor de Dios. Ese amor te guardará el corazón, te librará del temor y te sostendrá mientras esperas la respuesta divina.
Oración final
Señor, hoy decido confiar en tu amor. Entrego en tus manos todo aquello que no puedo controlar y descanso en la certeza de que tú me amas y cuidas de mí. Llena mi corazón de tu paz y ayúdame a esperar con fe y esperanza. En el nombre de Jesús. Amén.
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Dios bendiga tu vida con su amor, tu amiga,
Lidia E. Cames
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