
Cómo vivir dependiendo de Dios
27 enero, 2015
No te preocupes, descansa en Dios
27 enero, 2015Amiga cazadora, ¿alguna vez te has detenido a pensar que no hay nada ni nadie que pueda quitarte lo que Dios ya ha decidido darte? 💖 La Biblia nos recuerda una y otra vez que en Cristo tenemos una bendición asegurada, firme y eterna. No importa lo que otros digan, ni las circunstancias que intenten oponerse: lo que viene de Dios permanece para siempre.
Tu bendición asegurada no puede ser anulada
El profeta Balaam quiso maldecir al pueblo de Israel, pero cuando abrió su boca, solo salieron palabras de bendición. Dios mismo declaró:
«Yo tengo órdenes de bendecir; si Dios bendice, yo no puedo contradecirlo. […] No hay brujería que funcione contra el pueblo de Dios. ¡Miren todo lo bueno que Dios ha hecho por él!». Números 23:20,23 DHH-TLA
Esa promesa también es tuya. Si alguien te ha bendecido en el nombre del Señor, esa palabra queda sellada. Ninguna maldición, ni el desánimo, ni la envidia podrán borrar lo que Dios ya estableció. Y si en algún momento nadie te bendice, no te preocupes: desde el cielo ya fue decretada tu bendición cuando creíste en Jesucristo.

Bendice y serás bendecida
Hay una segunda verdad poderosa: tú misma fuiste llamada a bendecir. Así como has recibido bendiciones, ahora eres enviada a transmitirlas. Tu esposo, tus hijos, tu familia, tus amigas, tus vecinos, todos pueden recibir palabras de vida a través de ti.
La Biblia afirma:
«No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios y Él les concederá bendición». 1 Pedro 3:9 NTV
Cada vez que declaras bendición sobre alguien, Dios la respalda y la convierte en una realidad. Incluso si te maltratan o te hieren, tu respuesta no debe ser maldición, sino bendición. Ese es el llamado de las hijas de Dios.

Un ciclo de bendiciones que nunca se detiene
El Señor le dijo a Abraham:
«Te bendeciré […], y haré que seas una bendición para otros». Génesis 12:2 PDT
Esa promesa también se aplica a ti. Eres bendecida para bendecir, y mientras lo hagas, tu vida se llenará aún más de favores celestiales.
La bendición asegurada de Dios sobre ti es inquebrantable: no hay maldición que la invalide, ni persona que pueda cancelarla. Vives bajo un ciclo eterno donde dar bendición multiplica la tuya.
Así que, amiga cazadora, vive confiada: tu herencia es la bendición, y tu llamado es repartirla.
Oración final
Señor amado, gracias porque en ti tengo mi bendición asegurada. Ayúdame a vivir confiada en tu favor y a bendecir a otros con palabras de vida. Que todo lo que declare esté lleno de tu gracia y que tu promesa nunca falte en mí. Amén. 🙏
Te gustará leer: Tres cosas que suceden cuando alguien te maldice
Querida cazadora, si te ha gustado este mensaje compártelo en tus redes sociales con los botones en color rosa que están al final del post y deja un comentario. Si deseas recibir los mensajes nuevos en tu correo, suscríbete aquí a nuestro blog:
Dios te bendice en todo tiempo, tu amiga,
Lidia E. Cames
Síguenos en Instagram: @arcoirisdepromesas





