
Celebremos siempre el amor y la amistad
11 febrero, 2015
Nada te podrá destruir
11 febrero, 2015Amiga querida, hoy quiero invitarte a abrazar una verdad que puede sostener tu corazón en cualquier temporada de la vida: no dejes de creer. Cuando Dios determina algo, no lo hace de manera temporal ni sujeta a cambios inesperados. Su Palabra permanece firme, viva, vigente, tan poderosa hoy como el primer día en que fue declarada.
Muchas veces nuestra fe se tambalea porque miramos más las circunstancias que el carácter de Dios. Sin embargo, las promesas del Señor no dependen de lo que vemos, sentimos o entendemos. Dependen de quién es Él. La Escritura lo declara con absoluta claridad:
«Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer». Números 23:19 NTV
Cuando Dios promete, permanece
Este versículo es una revelación profunda del carácter de Dios. Nos recuerda que Él no actúa como nosotros, que no se mueve por impulsos emocionales ni por dudas. Cuando Dios habla, lo hace desde la firmeza de su naturaleza eterna. Sus palabras no envejecen, no pierden validez, no quedan pasadas de moda con el paso del tiempo.
Por esa razón, aun cuando tus ojos no perciban resultados inmediatos, aun cuando el proceso parezca largo o confuso, puedes descansar en una certeza poderosa: Dios no cambia de parecer. Lo que Él ha declarado permanece sostenido por su fidelidad.

No dejes de creer aunque el proceso sea largo
En el camino de la fe existen promesas que se cumplen mientras avanzamos en obediencia, creciendo, aprendiendo y madurando. Sin embargo, también hay promesas que nacen exclusivamente de la misericordia de Dios. Son regalos divinos que no dependen de méritos humanos, sino del amor constante de un Padre fiel.
Es precisamente en esos tiempos de espera donde la fe se pone a prueba. Cuando no vemos resultados, cuando no comprendemos los tiempos o cuando las circunstancias parecen contradecir lo que hemos creído, surge la tentación de dudar. Pero es ahí donde esta verdad se vuelve necesaria para el alma: no dejes de creer. La fidelidad de Dios no está condicionada por lo que nuestros sentidos perciben en el momento.
Dios no es voluble como nosotros
Nuestra naturaleza humana es cambiante. A veces dudamos, nos cansamos, retrocedemos o nos dejamos influir por el temor. Dios, en cambio, permanece estable, firme y constante. Él no es voluble ni inestable. Si lo dijo, es verdad. Si lo prometió, permanece. Y si lo declaró, se cumplirá.
Por eso, amiga querida, no permitas que las circunstancias te lleven a cuestionar el carácter de Dios. Las situaciones pueden transformarse, los escenarios pueden modificarse, pero la esencia de Dios nunca cambia. Su fidelidad no cambia con las temporadas de la vida.
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Párate firme, cazadora de promesas
Como buena cazadora de promesas que eres, hoy quiero animarte a mantenerte firme en la fe. No permitas que el cansancio, la incertidumbre o la espera debiliten tu confianza. Las promesas de Dios no dependen de las emociones del día, sino a su fidelidad eterna.
Cuando el camino parezca largo, cuando las respuestas parezcan tardar o cuando el panorama no sea claro, recuerda esta verdad que sostiene el corazón creyente: Dios nunca falla. Por eso, pase lo que pase, guarda esta convicción en tu interior: no dejes de creer.
Oración final
Señor, hoy decido descansar en tu fidelidad. Aun cuando no entienda completamente los tiempos ni los procesos, ayúdame a permanecer firme en la fe. Fortalece mi corazón, guarda mis pensamientos y recuérdame cada día que tú no mientes ni cambias de parecer. Hoy elijo confiar en tus promesas. En el nombre de Jesús.
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Que Dios fortalezca hoy tu fe, tu amiga,
Lidia E. Cames
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13 Comments
Dios no miente, eso es una realidad
tremendas palabras para uno seguir confiando en Dios y esperando en el
mi alma bendice al Dios de la gloria
muchas gracias Lidia E. Cames, por esas hermosas palabras.
Gracias Dios amado para siempre es tu micericordia
Realmente estoy muy triste me siento en un abismo! No tengo trabajo tengo.muchos gastos se fue mi pareja ����������
Acércate a Dios, Anónimo! Nunca rechaza a alguien que le busca con un corazón quebrantado… Él te dará ayuda, porque es misericordioso y siente un gran amor por ti… Aquí está su promesa:
«No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa». Isaías 41:10 NTV
«Que Dios te envíe ayuda desde su santuario…». Salmo 20:2 TLA
Bendiciones de lo alto para tu vida. Un abrazo!
Dios es glorioso hoy mañana y asta la eternidad.
Amén! Dios te bendiga Mery…