
Esfuérzate y sé valiente: mandato y promesa de Dios
16 enero, 2015
Amigos de excelencia
16 enero, 2015Tener la presencia de Dios no es sólo un dicho religioso. Es tener una relación viva y constante con Él. Es hablar con Dios, caminar con Él, tomar decisiones con Él y permitirle estar involucrado en cada área de tu vida. Cuando vives así, algo maravilloso sucede: el peso se aligera y el corazón aprende a descansar.
La comunión diaria con el Señor trae consecuencias visibles: bendición, dirección, soluciones, excelencia en lo que haces y victoria en las batallas que enfrentas. Pero lo más hermoso de todo es que no se trata de esforzarte más ni de vivir estresada. Todo esto es el resultado natural de caminar de la mano de Dios.
La presencia de Dios trae descanso
Dios mismo se lo aseguró a Moisés cuando enfrentaba una tarea enorme:
«Mi presencia irá contigo, y te haré descansar». Éxodo 33:14 RVC
Moisés sabía que guiar al pueblo por el desierto sería imposible sin la compañía del Señor. Por eso pidió algo esencial: que Dios fuera con él. Entendía que, si la presencia de Dios lo acompañaba, el camino sería más llevadero, aunque atravesara dificultades.
Ese mismo principio sigue vigente hoy. Cualquiera que sea tu situación —familia, trabajo, decisiones, procesos internos— cuando Dios va contigo, el trayecto se vuelve más ligero. Él prepara lo que tú no puedes controlar y resuelve lo que escapa de tus manos.

Dios está más cerca de lo que imaginas
Dios no está lejos ni indiferente. Él desea regalarte su presencia para que vivas una vida con menos peso en el alma. Solo necesitas pedírsela con un corazón sincero, reconociendo tu necesidad de Él.
Si eres hija de Dios, ten la seguridad de que Él escucha tu clamor. Cree que ya está contigo, acompañándote y cargando aquello que te cansa. Dale un lugar importante en tu día a día: búscalo, vívelo, decláralo y establécelo en tu vida.
Habla con Él, cuéntale tus planes, compártele tus alegrías y tus lágrimas. Así se fortalece la relación y se afirma la presencia de Dios para tu vida en todo tiempo. Disfruta su compañía. Descansa en Él. Su presencia no falla, porque Dios cumple lo que promete. Siempre.
Y cuando Él va contigo… tu corazón lo sabe.
Oración
Señor amado, hoy me acerco a ti con un corazón sencillo y necesitado. Gracias porque tu presencia me acompaña siempre y donde quiera que voy.
Hoy te entrego mis cargas, mis preocupaciones y todo aquello que pesa en mi alma. Ven y habita en mi día, en mis pensamientos, en mis decisiones y en todo lo que haga. Necesito que tu presencia me traiga descanso, dirección y paz.
Enséñame a caminar contigo y a confiar en que tú vas delante de mí, preparando el camino y sosteniéndome con amor. Hoy decido descansar en ti y creer que tú cumples siempre lo que prometes. En el nombre de Jesús.
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Que Dios te acompañe siempre y te haga descansar, tu amiga,
Lidia E. Cames
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17 Comments
Muchas bendiciones,griselda de Argetina
Saludos Griselda! 😃
Que Dios te bendiga siempre, un abrazo desde México 💝🤗🌈
Amen. Anhelo estar siempre en la presencia de Dios. Que él me acompañe siempre y guie mi vida amen
Lidia recibe un abrazo y muchas bendiciones..que alegria para todos los que podemos disfrutar de tus reflexiones eres una bendición para nosotras..graciaas por tus palabras..El señor te bendiga siempre.
Gracias Luz Dary! 😃
Qué linda al animarme con tu comentario, mi amiga. Que Dios siga alimentando tu corazón con su Palabra y su amor, hermosa… Un abrazo 🥰🌺🌈
Gracias por tus reflexiones. Dios te bendiga