El clamor de una madre

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El mensaje de hoy nace por el clamor de una madre que espera ver un milagro en sus hijos… Una madre que no deja de creer las promesas de Dios para ellos y que desea alentar tu fe para que perseveres en la oración.  Sigue leyendo

Esperanza para tus hijos

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Este mensaje de aliento es para las madres que claman por sus hijos día y noche. Aquellas que siempre asaltan el trono de la gracia rogando a Dios por sus hijos.

Reconozco que soy una buscadora de promesas de Dios para los hijos… Creo que muchas madres se identifican conmigo. Continuar leyendo “Esperanza para tus hijos”

Promesa para madres preocupadas

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Dios ha dejado una promesa para las madres preocupadas por sus hijos; porque Él es Padre y sabe del
dolor que se siente cuando los hijos no tienen una vida plena y abundante.
He platicado con
muchísimas madres y cuando les pregunto cómo puedo ayudarles a orar, su
respuesta casi siempre es: “por mis hijos”…
¿Conoces a una madre que
no se duela por sus hijos?

Porque no pueden…
Porque no quieren…
Porque ya les falló…
Porque los ofendieron…
Porque les quitaron…
Porque no prosperan…
Porque no sanan…
Por la razón que sea, los
hijos siempre duelen mucho.
El Señor mira el dolor
que sufres por tus hijos y te recuerda hoy que tiene esta promesa para ti:
«Derramaré mi Espíritu sobre tus
descendientes, y mi bendición sobre tus hijos
». Isaías 44:3
Dios no quiere que te
desesperes ni sufras por tus hijos. Ya no te estreses por querer cambiarlos tú
misma… con tus propias fuerzas.
Tú eres hija de Dios… Él
te ha escogido y te dice hoy que ahí donde tú ves lo imposible, Él lo hará
posible, porque no hay nada que sea imposible para Él.

En medio de las circunstancias
más complicadas que estés viendo con tus hijos, Dios se hará cargo de cambiar
todo para bien. Déjalos en sus manos y te sorprenderás de lo que Él hará por
ellos.
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Dios cambiará su pensamiento…
su corazón… sus amistades… su carácter… sus circunstancias.
El Señor llenará con su
Espíritu a tus hijos para que salgan de donde ellos no pueden avanzar.
El Espíritu de Dios les
dará nueva vida, ellos no se quedarán en la situación en que ahora se
encuentran… Dios cambiará todo para bien, de acuerdo al plan que tiene para tus
descendientes.
Tus hijos serán
prosperados
en todas las áreas de sus vidas… Sólo tienes que creer esta promesa
de Dios… declárala, establécela…
¡MIS HIJOS SON LLENOS DEL
PODER DE DIOS! ¡MIS HIJOS SON BENDECIDOS POR DIOS!…
No te sueltes de la mano
de Dios… sigue caminando con Él y verás esta promesa cumplida

Reconciliación entre padres e hijos

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La voluntad de Dios es que haya reconciliación entre los
padres e hijos
que estén distanciados. Dios quiere que la familia esté unida
con lazos de amor, a Él le interesa la restauración familiar.
Esta reconciliación entre padres e hijos es necesaria. El
Señor dice: “de lo contrario, vendré y heriré la tierra con maldición”. Dios no
quiere la maldición de la tierra, Él quiere que se restablezcan relaciones
sanas entre padres e hijos. Tanto es así, que Él mismo proporciona la clave
para que familias enteras sean restauradas.

Para enfocar bien esta reflexión te menciono el texto
completo:
«Estoy por enviarles al profeta Elías antes que llegue el día del SEÑOR,
día grande y terrible. Él hará que los padres se reconcilien con sus hijos y
los hijos con sus padres, y así no vendré a herir la tierra con destrucción
total
». Malaquías 4:5-6
Cuando Dios dijo esto a través de Malaquías, ya habían
pasado aproximadamente 500 años que el profeta Elías había sido arrebatado al
cielo. Lo cual quiere decir que enviaría a alguien con la misma unción y
autoridad que el profeta Elías.
Se trataba de Juan el Bautista.
«Este Juan irá delante del Señor, con el espíritu y el poder del profeta
Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y para que los rebeldes
aprendan a obedecer. De este modo preparará al pueblo para recibir al Señor
».
Lucas 1:17
«Jesús contestó: —Es cierto que Elías viene primero a fin de dejar todo
preparado. Pero les digo, Elías ya vino, pero no fue reconocido y ellos prefirieron
maltratarlo. De la misma manera, también harán sufrir al Hijo del Hombre. Entonces
los discípulos se dieron cuenta de que hablaba de Juan el Bautista
». Mateo
17:11-13
¿Cómo era que Juan haría volver el corazón de los padres hacia los hijos y viceversa?
Por medio del arrepentimiento. Ésa es la clave.
Este era el mensaje que predicaba Juan el Bautista:
«En aquellos días Juan el Bautista se presentó predicando en el desierto
de Judea, y decía: Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado
».
Mateo 3:1,2
«Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de
arrepentimiento para perdón de pecados
». Marcos 1:4
Ahora la pregunta es ¿qué tiene que ver el arrepentimiento
con la reconciliación de los hijos con los padres?
Sabemos que no hay padres perfectos… y que no hay hijos
perfectos. Cuando la relación entre unos y otros se ha quebrantado, seguramente
es porque hubieron equivocaciones en el camino; por falta de experiencia, por
lo que los padres recibieron de los suyos, por las heridas del pasado y otras
razones.
No importan las razones, el hecho es que los corazones están
dañados y eso es lo que impide que se vuelvan en amor unos a otros.
Seas padre o hijo, quien está leyendo este mensaje, te
corresponde arrepentirte por los pecados que cometiste contra tu padre/madre o
tu hijo/a.
¿Qué pecados pueden cometerse contra los hijos?
–         **No les enseñaste el camino de Dios. «Instruye al niño en su camino, y aun cuando
fuere viejo no se apartará de él
». Proverbios 22:6 Es necesario enseñar a
los hijos a amar y a respetar a Dios desde que son niños, muchos valores y
principios divinos quedarán grabados en su espíritu.
–         **No los corregiste cuando era tiempo. «El que detiene el castigo, a su hijo
aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige
». Proverbios 13:24  Desde edad temprana los niños debieran ser
enseñados en la disciplina.
–         **No los corregiste adecuadamente. «Castiga a tu hijo en tanto que hay
esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo. El de grande ira llevará
la pena; y si usa de violencias, añadirá nuevos males
». Proverbios 19:18,19
Esto es: corregir sin gritos, sin insultos, sin ira, sin abuso de golpes. Hay
que amarlos y perdonarlos antes de corregirlos… no desahogar las frustraciones y enojo sobre
ellos.
–         **No les demostraste tu amor. «Sobre todo,
vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía
». Colosenses 3:14 No es que no los ames, sino que no pudiste demostrárselos con caricias, besos, tiempo de calidad.
Los pecados de los hijos contra los padres:
–         **La desobediencia. «Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo».
Efesios 6:1
–         **La falta de honra. «Honra a tu padre y a tu madre…». Efesios 6:2 Los hijos deshonran a sus padres cuando les
contestan con grosería y/o altanería, cuando hablan mal de ellos con otras
personas con la finalidad de desacreditarlos como personas y como padres (aún si
son hechos ciertos).
La reconciliación entre padres e hijos no se generará por sí sola, se requiere
tomar acción… trazar y seguir una estrategia:
1.- Pedir perdón a
Dios
.
Es necesario que haya un arrepentimiento de estas faltas
delante de Dios, pedirle perdón sinceramente; Él no tendrá ningún problema en
perdonarte, porque es un Dios perdonador y su voluntad es que tu familia se
restaure.
2.- Pedir perdón a la
parte afectada
.
Tanto si has tenido la razón, como si no la has tenido… Si
sabías o no sabías… si no fue tu intención… 
El punto es que hubo ofensas y heridas. Y esas solo empiezan a sanar con
la medicina del perdón. Hay que pedir perdón a los hijos/padres por los errores
cometidos contra ellos.
Si queremos recuperar el corazón de nuestros hijos (o de
nuestros padres) necesitamos ser humildes para pedir perdón cuantas veces sean
necesarias.
3.- Hacer lo que
antes no se hizo
.
Dar respeto donde no hubo respeto, amar donde no se dio
amor, hablar bendición donde se habló maldición, actuar en humildad donde el
orgullo prevaleció… No importa la edad de tus hijos, si son muy chicos, o
adolescentes, o si ya son adultos y están fuera de tu autoridad; Dios te da la
oportunidad siempre de reconciliarte con ellos.
4.- Buscar dirección
del Espíritu Santo mediante la oración y la lectura de la Palabra de Dios.
Te aseguro que no hay ninguna relación que no sea restaurada
sembrando semillas de amor, humildad y perdón. Confía en Dios, espera con
paciencia, no te des por vencida… Persevera y no te rindas. A su tiempo
empezarás a cosechar los frutos deliciosos de la reconciliación y restauración
de tu familia.
«Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo,
cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos
». Gálatas
6:9

Cómo tratar con hijos rebeldes

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Consulta:

Tengo una hija de 19
años. Ella se me escapa, hay días que no llega a la casa. No sé cómo actuar
.”
Respuesta:
Mi estimada amiga,
Desde pequeños los hijos necesitan que se les establezcan
horarios y reglas para la convivencia en casa. Deben ser reglas razonables y de
acuerdo a su edad, no tan rígidas, que les causen frustración; pero tampoco tan
flexibles, que al final ellos hagan lo que deseen.
Se les debe enseñar a respetar sus propios límites y los de
los demás. Todo esto dentro de un marco de amor y paciencia, para que ellos
aprendan a respetar la autoridad.

Cuando los hijos pasan de la mayoría de edad y no hicimos
todo esto cuando eran pequeños, es muy difícil corregir sus conductas
equivocadas. Y no estoy juzgando tu capacidad para ser madre, amiga… sino que
todos los padres nos equivocamos, así como los nuestros se equivocaron con
nosotros (yo tuve dos hijos y también me equivoqué terriblemente al
‘educarlos’). Nadie aprende a ser padre/madre hasta que tiene a los hijos…
hicimos lo que pudimos.
Por otro lado si tu hija prefiere pasar más tiempo con sus
amistades que en la casa con su familia, está diciendo que en su casa no se
siente bien y se la pasa mejor fuera de ella.

Tal vez haga falta que pases más tiempo con tu hija… que le
digas que es muy importante para ti… que la escuches con atención cuando te
platique algo… ámala de todas las maneras que puedas… respeta su forma de
vestir… respeta sus decisiones personales (las que no afecten las reglas de la
casa)…
En otras palabras: gánate primero su confianza y acércala a
ti. Trátala como una persona adulta para que ella se comporte como tal.
Eso sí: hay que buscar un equilibrio y pedirle a Dios mucha
sabiduría para saber hasta qué punto vas a marcar los límites y hasta dónde
será el amor de madre, porque el amor sin reglas produce libertinaje y las
reglas sin amor producen rebeldía
.
No te desanimes, todavía hay solución… sólo que ahora
tenemos que aplicar otras estrategias. No es demasiado tarde. Estás a tiempo, y
con la ayuda de Dios vas a recuperar a tu hija. Hay una promesa bíblica para
ti:
«El hará volver el corazón de los padres hacia los
hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres
». Malaquías 4:6

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Tomamos en cuenta algunos puntos para empezar a conquistar
el corazón de nuestros hijos:
1.- Ponerte a cuentas
con Dios y pedirle perdón
por el tiempo que no le dedicaste a tu hija,
quizá por la forma violenta que usaste para corregirla, las palabras duras que
lastimaron su corazón… en fin… El Espíritu Santo te mostrará los casos
específicos.
2.- Una vez que reconozcas tus errores y pidas perdón a
Dios, recibe el perdón. Es necesario
decir: “gracias por perdonarme, recibo tu perdón, Señor”… Esto es para alejar
la culpa de tu corazón. Recuerda que cuando pides perdón con verdadero
arrepentimiento, inmediatamente el Señor te perdona. Quedas libre de culpa.
3.- Pide a Dios
sabiduría
y discernimiento para entender a tu hija… para que te dé las
palabras dulces y amables que su corazón necesita oír… para saber el momento
preciso en que vas a acercarte a ella para sembrar una semilla de amor.
4.- Pídele perdón a
tu hija
. Espera a que Dios te proporcione el momento adecuado para hacerlo.
Esto te hace libre a ti, no a ella. La finalidad es que tengas más libertad
para acercarte y amarla sin nada que te detenga para prodigarle tu amor. Así
que si ella no te perdona, no te preocupes… Dios ya te perdonó. Sigue adelante,
te aseguro que cambiará de opinión después.
5.- Entrégasela a
Dios
. Muchos padres no quieren entregar sus hijos a Dios, porque piensan
que eso es para que se mueran… No es así, es para que Dios se encargue de cambiarlos
y transformar su corazón. Hay otra promesa fiel del Señor para tu hija:
«Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se
multiplicará la paz de tus hijos». Isaías 54:13
Exprésale a Dios tu deseo de que sea Él quien enseñe a tu
hija, que se la entregas para que Él cumpla su buena y perfecta voluntad en su
vida.
5.- Ora por ella y
bendícela
. Clama a Dios por el bienestar interior de tu hija, que sane sus
heridas, que llene los vacíos de su corazón con su amor. ¿Cómo la bendices? Todos
los días, dile a tu hija que está muy bonita… que es muy inteligente… que es la
mejor… que ella es una bendición para ti… que la amas y que es muy importante
para ti… que tiene un gran futuro… ¡Hay muchas bendiciones por decirles a
nuestros hijos!
6.- Ámala de todas
las formas posibles
. Abrázala, bésala, hazle su postre favorito de vez en
cuando, compréndela cuando esté de mal humor, sorpréndela con el desayuno en la
cama, cómprale una golosina de vez en cuando, escucha su plática (sin
censurarla)… También el Espíritu Santo te guiará en esto.
Yo puedo asegurarte que al poco tiempo notarás un cambio
considerable en la conducta y la actitud de tu hija… Porque Dios se estará
haciendo cargo de su corazón y del tuyo. Tal vez no sean necesarias las reglas…
ella sola reaccionará positivamente y su corazón se volverá al tuyo, porque el
tuyo ya estará completamente dispuesto para amarla.
Estas promesas son para ti, de parte de Dios:
«No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te
desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré
con mi mano derecha victoriosa». Isaías 41:10
«Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni
te desanimes, porque el SEÑOR tu Dios está contigo dondequiera que vayas”».
Josué 1:9
Te dejo unas sugerencias sobre cómo orar por tu hija, seguro
que el Espíritu Santo te guiará… haz click aquí en este título:

Oración para confiarle tu hijo a Dios

oraciones a dios por los hijos

Padre Dios, te doy gracias por mi hijo/a (di su nombre), que tú me diste para criarlo, cuidarlo y educarlo. Hoy te confieso que
no puedo hacerlo sin tu ayuda, Señor, por eso vengo a pedir tu ayuda para saber
la mejor forma para guiarle hacia ti y tu verdad.
En el nombre de Jesús levanto a mi hijo y te lo entrego para
que tú cumplas tu voluntad y tus propósitos para su vida. Estoy convencida de
que sólo tú sabes lo que necesita, tú lo conoces mejor que yo, Señor. Tú lo
cuidarás mejor que yo, tú estarás con él donde quiera que él se mueva para
protegerlo de cualquier peligro. Y sólo tú puedes tocar su corazón de manera
que su vida sea transformada.

Te pido que seas tú quien le enseñe todo lo que tenga que
aprender y que yo no he sido capaz de enseñarle. Te lo entrego para que le
sanes todas sus heridas del pasado, que restaures su corazón llenándolo con
todo el amor que le hace falta para ser feliz.
Dame sabiduría para discernir sus estados de ánimo, para
entender su corazón y percibir sus necesidades, y así yo sea una bendición en
su vida.

Permite que yo pueda amar a mi hijo de la forma en que tú le
amas: incondicionalmente, sin importar lo que haga o diga. Guíame para que yo
sea ejemplo e inspiración para su vida y no tenga que imitar los modelos del
mundo. 
Ayúdame a tener una relación íntima contigo para recibir de ti la
fortaleza que necesito para mantenerme en oración por mi hijo. En el nombre de
Jesús. Amén.

Si tienes un hijo desorientado tal vez pueda ayudarte este tema:

CÓMO TRATAR CON UN HIJO REBELDE