La viuda de Sarepta, la recompensa a la obediencia

la viuda de sarepta historias biblicas

Esta mujer fue elegida por Dios para que alimentara al profeta Elías, quien había profetizado la gran sequía que había en la región.

Es una de tantas mujeres famosas de la Biblia que no se mencionan sus nombres, sólo es conocida como la viuda de Sarepta.

Sarepta era un pueblo cerca de Sidón que pertenecía a los fenicios, pueblo vecino a Israel.

Esta historia está en tu Biblia en 1 Reyes 17 y empieza así:

Dios le da la instrucción a Elías:

«Vete a vivir a la aldea de Sarepta, que está cerca de la ciudad de Sidón. Yo le he ordenado a una viuda de allí que te alimente». v. 9

Aquí empezamos a estudiar el corazón de esta viuda:

1.- Dios la eligió para que sirviera a Elías. El versículo dice que Dios ya había dado la orden a la viuda. Él había dispuesto su corazón para obedecer al profeta cuando le pidiera de comer.

Cuando Elías llega a las puertas del pueblo, ve a la viuda que estaba recogiendo leña y le dijo que le diera agua para beber, ¿te puedes imaginar? ¡pidiendo agua en medio de una gran sequía!

Sin embargo, la viuda estuvo dispuesta a traerle el agua. Cuando ella iba a buscarle el agua, le dice que también le traiga algo de comer. Lo que contestó nos muestra algo más.

2.- Estaba resignada a morir.

«Pero ella respondió:

—Le juro por el Señor su Dios que no tengo ni un pedazo de pan en la casa. Solo me queda un puñado de harina en el frasco y un poquito de aceite en el fondo del jarro. Estaba juntando algo de leña para preparar una última comida, después mi hijo y yo moriremos. v. 12

Te recuerdo que esta mujer no era del pueblo de Dios. No tenía fe ni esperanza. Por eso creía que ella y su hijo morirían de hambre. Su pensamiento era de muerte, no de vida.

Pero los planes de Dios para ella eran distintos.

3.- Ella obedece la Palabra de Dios.

«Entonces Elías le dijo:

—¡No tengas miedo! Sigue adelante y haz exactamente lo que acabas de decir, pero primero cocina un poco de pan para mí. Luego, con lo que te sobre, prepara la comida para ti y tu hijo. Pues el Señor, Dios de Israel dice: “Siempre habrá harina y aceite de oliva en tus recipientes, ¡hasta que el Señor mande lluvia y vuelvan a crecer los cultivos!”.

Así que ella hizo lo que Elías le dijo, y ella, su familia y Elías comieron durante muchos días. Siempre había suficiente harina y aceite de oliva en los recipientes, tal como el Señor lo había prometido por medio de Elías». v.13-16

La viuda sólo obedeció lo que Elías le dijo y por su obediencia pudo alimentarse junto con su hijo y el profeta. La Biblia no dice que la viuda había creído que Dios hubiera enviado a Elías para ayudarla.

Dice: «Así que ella hizo lo que Elías le dijo». Sólo obedeció. No tenía nada qué perder. De todas formas ya estaba resignada a morir. Pero resultó cierta la palabra que el profeta le dio. Y vivieron bien un tiempo.

Luego sucede algo muy contradictorio: Muere el hijo de la viuda.

Y aquí sale a relucir algo más que hay en el corazón de esta mujer:

4.- Se sentía culpable.

«Entonces ella le dijo a Elías:

—¡Ay, hombre de Dios! ¿Qué me ha hecho usted? ¿Ha venido aquí para señalarme mis pecados y matar a mi hijo?». v. 18

Hasta ahora no estaba segura que Elías fuera un hombre de Dios, solo lo sospechaba. Seguro que ella había oído hablar del Dios de Israel, pero no sabía del amor de Dios. No entendía que Dios la había elegido para vida.

Lo que sí sabía que Dios es santo, que ella era pecadora y se sentía muy culpable por eso.

¿Recuerdas que al principio de la historia dijo que morirían ella y su hijo? Sus palabras tuvieron fruto. Y ahora lo estaba sufriendo.

Dios iba a demostrarle a través de Elías el verdadero propósito de la muerte de su hijo.

5.- Comprueba que Dios la buscó por medio del profeta. Elías oró para que Dios le devolviera la vida al hijo de la viuda y vivió. La palabra de muerte que había salido de la boca de ella fue convertida en vida por el poder de Dios.

Cuando la mujer vio a su hijo vivo, fueron abiertos sus ojos y pudo ver que verdaderamente Dios estaba con Elías:

«Entonces la mujer le dijo a Elías:

—Ahora estoy convencida de que usted es un hombre de Dios y que de verdad el Señor habla por medio de usted». v. 24

La viuda estuvo viviendo en lo sobrenatural todo el tiempo, sin embargo no se había dado cuenta, se le había hecho cotidiano que la harina y el aceite nunca se terminaban.

Dios quería mostrarle algo más. Ahora su fe era mayor que su obediencia y reconoce el poder sobrenatural de Dios.

~~~~

Querida lectora, podrías identificarte con la historia de esta viuda.

A veces sólo obedecemos a Dios, porque sabemos que hay que obedecerlo. Porque Él ha dispuesto ya nuestro corazón para obedecerle.

Creemos que Dios sólo quiere que le obedezcamos y darnos la provisión diaria, como sucedió con la viuda de Sarepta.

Podrías estar viviendo en lo sobrenatural y no te das cuenta porque siempre está ahí.

Dios te ha elegido no sólo para mostrarte que en la obediencia hay bendición. También quiere que seas libre de las culpas del pasado.

Dios nos lleva a nuevos niveles de fe con cada prueba que pasamos. Pareciera que cada vez que superamos alguna dificultad, la siguiente sube de intensidad.

Esto es porque Dios quiere llevarnos a otros niveles de fe. Él no quiere que nuestra fe se quede en el nivel de la obediencia por la provisión diaria.

Quiere que reconozcas su poder sobrenatural en cada día de tu vida.

Quizá te ha llevado a otra situación más difícil que al principio, como hizo con la viuda: El hambre quedó satisfecha, pero Dios permitió la muerte de su hijo porque quería mostrarle lo que era capaz de hacer por ella.

Si estás pasando por algo que descontrola tu vida, no te preocupes, sólo cree y espera en Dios. Abre los ojos de la fe y prepárate para ver más de su poder y su amor.

Dios te ha elegido para que tu fe crezca y veas cosas mayores. Si ya empezaste a obedecer, Él te llevará a otro nivel de bendición.

Amiga, deseo que tu vida sea llena de bendiciones abundantes,

Lidia E. Cames

(Visited 361 times, 5 visits today)

2 opiniones en “La viuda de Sarepta, la recompensa a la obediencia”

  1. HERMOSO, DIOS ME ENSEÑA LO QUE NECEESITA MI ALMA RECONOCER Y ME HABLA MEDIANTE LA PALABRA GRACIAS POR TANTO DIOS DE MI ALMA DIOS DE MI VIDA..PACIENCIA Y FE ES LO QUE AHORA SEE ALBERGA EN MI CORAZON…GRACIAS ..AMEN AMEN AMEN

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *