7 pasos iniciales para restaurar tu matrimonio

7 pasos iniciales para restaurar tu matrimonio

7 pasos iniciales para restaurar tu matrimonio consejería matrimonial cristiana

Comparto 7 pasos iniciales para restaurar un matrimonio, porque me llegan muchas consultas de amigas pidiendo orientación porque están experimentando crisis en su relación matrimonial.
Son muchas las mujeres que están esperando que Dios restaure
su matrimonio, que su esposo vuelva, que su esposo sirva a Dios. 
Estos consejos son útiles para las que están separadas y también para quienes viven situaciones muy difíciles en su hogar. 
Hay muchos matrimonios desechos porque las esposas tenemos la tendencia a creer que todo bienestar para nosotras debe venir de nuestro esposo. Es cierto que Dios estableció en su Palabra que el esposo,
ama, cuida, provee y protege a la esposa… Pero el esposo solamente es el canal
por medio del cual Dios da todo lo bueno que una esposa necesita.
La prioridad número uno debe ser Dios. La fuente de toda bendición debe ser Dios.
Dios quiere ser el primero en tu vida, amiga; para ayudarte
en tus luchas y en tus relaciones… Eso es lo que significa “quedarte quieta”.
Confiar en Dios y llenarte de su paz ejerciendo la paciencia para esperar en su
respuesta.
Te voy a dar algunos pasos para conseguirlo:
  • 1. Reconcíliate con
    Dios
    . Reconoce delante de Él que le has ofendido y pídele perdón. Recuerda
    que el sacrificio de Jesús en la cruz te limpia y te da derecho a acercarte
    libremente al trono de la gracia. Pide a Dios que te revele los pecados que has
    cometido en su contra y confiésalos con arrepentimiento (también en el área del matrimonio). Pídele perdón por
    haber puesto a tu esposo en un lugar más importante que Él y por haber
    abandonado las enseñanzas de su Palabra por darle gusto a tu esposo. Recibe el
    perdón y renuncia a toda culpa que el enemigo quiera poner en tu corazón… Una
    vez que Dios te perdona tú eres totalmente libre de culpa.
  • 2. Perdona a tu esposo.
    Dios quiere que perdones cada ofensa en tu contra. Todo lo que tu esposo hizo y
    te ha lastimado debe ser perdonado. Lo que recuerdes con dolor tienes que
    perdonarlo. Decir con tu boca: “Yo perdono a mi esposo por_____.” Todo. Ofensa
    por ofensa.
  • 3. Recibe la sanidad
    de las heridas de tu corazón
    . Pide a Dios que sane tu corazón roto y adolorido.
    Renuncia al dolor, a la vergüenza, a la decepción… Y deja que el amor de Dios
    inunde tu ser entero trayendo sanidad y libertad.
  • 4. Suelta a tu
    esposo
    . Entrégale a Dios tu matrimonio, deja que Dios actúe. No tomes la
    iniciativa con tu esposo… dale espacio a Dios para que trabaje en tu corazón, y
    te lo devuelva transformado. El Señor no quiere que tengas un mal matrimonio,
    por eso es necesario que tengas un buen esposo… pero sólo Dios puede cambiar su
    corazón, amiga.
  • 5. Cultiva tu
    relación con Dios
    . Busca a Dios en adoración todos los días. Ríndete a Él. Entrégale
    toda tu vida, tu mente, tu voluntad, tu esposo, tus temores. Déjalo ser el
    Señor que gobierne todos los aspectos de tu vida. Decide que Él sea tu fuente
    de amor, de gozo y de paz. Tu corazón necesita ser restaurado y transformado
    antes que la relación con tu esposo.
  • 6. Confía en Dios.
    Toda tu fe debe estar enfocada en Dios… No veas las circunstancias. Lee la
    Biblia y aprópiate de las promesas que están establecidas ahí para ti desde el
    principio de los tiempos. Tu ayuda vendrá del Creador del universo, tu solución
    viene de las alturas. Las circunstancias son terrenales; pero la bendición para
    ti es celestial. Dios pondrá en orden las circunstancias, cuando tú dejes de
    desesperarte… Cuando puedas decir con fe: “No importa lo que mis ojos vean o
    mis oídos escuchen, yo decido esperar en Dios”. Pon tu mirada en Dios y no en
    tu esposo. Escucha a Dios y no a tu esposo. Olvídate por ahora de tu esposo y
    concéntrate en lo que Dios quiere hacer en tu vida. Renuncia a alterarte por
    las decisiones o palabras de tu esposo. Enfócate en Dios y su Palabra.
  • 7. Espera el tiempo
    de Dios
    . Recuerda que Dios no mide el tiempo como lo mides tú. El tiempo de
    Dios es perfecto. Rehúsa a desesperarte… Ejerce la paciencia creyendo las
    promesas divinas.
–o–
Amiga amada… Cuando tú empieces a caminar con todos tus
sentidos puestos en el Señor, seguramente Él se encargará de darte lo mejor
para tu matrimonio y tu familia.
Que Dios sea el número uno en tu vida no significa ir a la
iglesia o tener un ministerio o servicio para el Señor. Quiere decir que le
ames, le creas, le obedezcas y que dependas de Él en todo. El ministerio debe ser resultado de todo esto.
No es un proceso fácil ni rápido… Es un proceso que requiere
paciencia, perseverancia, constancia y mucho ánimo… Dejar a un lado el temor y
el desaliento y llenarte con el poder del Espíritu Santo para alcanzar la plenitud
en Cristo.

Dios es tu fortaleza, querida amiga.
Pasajes bíblicos para meditar:
Apocalipsis 1:17b; Isaías 45:22; Isaías 1:18; Mateo 6:14-15;
Jeremías 33:6; Mateo 11:28; Salmo 23; Hebreos 11:1, 6; Salmo 42:11; Hebreos
6:11-15; Salmo 27:14; Josué 1:7-9

Comments

  • Anónimo | Jul 5,2017

    GRACIAS POR ESTE TESORO DE ORACIONES Y CONSEJOS, PARECIERAN QUE FUERON HECHOS PARA MI, VIVO UNA SEPARACION Y UN HIJO CON PROBLEMAS DE ADICCION.MIL GRACIAS.

    • Arcoiris de promesas | Ago 15,2017

      Que Dios te guarde y te sostenga hasta ver milagros en tu persona y en tu familia… Bendiciones 🙂

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