Esposa, Dios puede usarte para transformar a tu esposo

Esposa, Dios puede usarte para transformar a tu esposo

temas de consejería cristiana Esposa, Dios puede usarte

Consulta: Soy viuda, y estoy en pareja con un hombre separado de hecho pero no
legal. No es cristiano, tenemos un hijo de 11 años, y no comparte mi fe. A
veces se me hace difícil seguir adelante pues trabajo en mi iglesia como colaboradora.
Muchos me aconsejan separarme, lo he intentado pero él no quiere, hay momentos
de armonía pero en otros hay lucha y dolor. A veces deseo dejar de colaborar,
pero en mi iglesia me aconsejan que no lo haga, pero muchas veces no encuentro
la comprensión que necesito. No es mi pensamiento dejar a Dios porque sé lo que
El significa para mí, pero muchas veces se me hace cuesta arriba la situación.
Respuesta: Hola amiga, te quiero
hablar de dos pasajes bíblicos que posiblemente te ayuden a decidir acerca de
tu situación:

«Hay asimismo diferencia entre la
casada y la doncella.  La doncella tiene
cuidado de las cosas del Señor,  para ser
santa así en cuerpo como en espíritu; 
pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo,  de cómo agradar a su marido. Esto lo digo
para vuestro provecho;  no para tenderos
lazo,  sino para lo honesto y
decente,  y para que sin impedimento os
acerquéis al Señor». 1 Corintios 7:34,35
Te comparto el mismo pasaje en la
Nueva Traducción Viviente:
«De la misma manera, una mujer que
ya no está casada o que nunca se ha casado, puede dedicarse al Señor y ser
santa en cuerpo y en espíritu. Pero una mujer casada tiene que pensar en sus
responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposo. Les digo esto para
su propio beneficio, no para imponerles restricciones. Mi deseo es que hagan
todo lo que les ayude a servir mejor al Señor, con la menor cantidad de distracciones
posibles».
Yo entiendo en esta escritura que el
primer ministerio de una mujer casada es el esposo. Para colaborar en la
iglesia, tú tienes que estar en buenos términos y en paz con tu esposo. No me
dices si el motivo de los problemas que tienes es el servicio que brindas en la
iglesia, sino que yo me imagino que es así porque dices que a veces quieres
dejar de colaborar en la iglesia. Si tu servicio en la iglesia te está trayendo
problemas, es mejor que lo dejes para que te dediques a tu esposo,
principalmente porque él no es creyente y necesitas dar testimonio de sujeción.
El otro pasaje bíblico que quiero
puntualizar es
1 Pedro 3:1,2
«Asimismo vosotras,  mujeres, 
estad sujetas a vuestros maridos; 
para que también los que no creen a la palabra,  sean ganados sin palabra por la conducta de
sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa».
Ahora te lo muestro en la Nueva
Traducción Viviente:
«De la misma manera, ustedes
esposas, tienen que aceptar la autoridad de sus esposos. Entonces, aun cuando
alguno de ellos se niegue a obedecer la Buena Noticia, la vida recta de ustedes
les hablará sin palabras. Ellos serán ganados al observar la vida pura y la
conducta respetuosa de ustedes».
Me imagino que tú quisieras ver a tu
esposo sirviéndole al Señor junto contigo, ¿verdad? Bueno… pues esta escritura
tiene una hermosa promesa para todas las mujeres que tienen un esposo no
creyente.

Hay algunas versiones que en lugar
de ‘estad sujetas a vuestros maridos’ o ‘aceptar la autoridad de sus esposos’,
dice ‘obedezcan a sus maridos en todo’, o también: ‘sométanse a sus esposos’.

Quiere decir que voluntariamente tú
vas a aceptar que él es la autoridad en el hogar, la cabeza de la familia… y
vas a honrarlo y a respetarlo. No es que vayas a olvidarte de Dios, sino que tu
comportamiento con tu esposo será diferente: te empeñarás en amarlo y en darle
ese lugar de importancia que como autoridad debe tener en la casa. Entiendo que
sea difícil para ti, porque percibo que eres una mujer que ama a Dios, pero
créeme, que Él es fiel y cumple todas sus promesas.

Si tú pones en práctica esta
palabra, yo te aseguro que aunque tengas que dejar el servicio en la iglesia, será
solo por un tiempo, porque Dios cumple todas las promesas que hace en su
Palabra. Vas a agradar más al Señor al sujetarte a tu esposo, que colaborando
en la iglesia y teniendo problemas con él. Si no me crees, revisa Colosenses
3:18 «Casadas,  estad sujetas a vuestros
maridos,  como conviene en el Señor». Te
la muestro en la versión Dios Habla Hoy: «Esposas, sométanse a sus esposos,
pues este es su deber como creyentes en el Señor».
Ahora quiero hablarte de la
situación ilegal en la que ustedes viven: Él necesita legalizar su situación
con su anterior matrimonio. Investiga cuántos años de separación de un
matrimonio determina un divorcio automático o necesario, quiero decir que no es
tan difícil tramitar un divorcio después de tantos años de separados.

Hay que pedirle a Dios que
intervenga en estos asuntos para que tú puedas casarte y legalizar tu unión con
este hombre. Así estarán listos para hacer un pacto matrimonial con el Señor de
manera que en medio de ustedes dos Él sea el elemento que los une y los
santifica.

Es un hecho que si tú empiezas a
tomar la función de la esposa que Dios quiere que seas: sujeta, obediente, honras
y agradas a tu esposo… el Señor tomará tu caso y lo resolverá de la manera más
sorprendente que ni siquiera te puedes imaginar.
De todas formas te sugiero que
después de escuchar los consejos de los humanos, procures tener un tiempo de
oración y ayuno para que escuches al Espíritu Santo dándote una dirección para tomar
la decisión más acertada. No olvides que la decisión correcta siempre va a ir
en línea con lo que dice la Biblia que es la Palabra de Dios.

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