A veces es mejor guardar silencio

A veces es mejor guardar silencio

Reflexiones cristianas con imágenes A veces es mejor guardar silencio

A veces
es mejor
guardar silencio… Hay momentos
en que no son recomendables las palabras, por muy bien intencionadas que sean,
sobre todo si pareciera que las palabras
de bendición
huyen de tu boca. 

«Hablar demasiado conduce al pecado. Sé prudente y mantén la boca cerrada». Proverbios 10:19 

Muchas veces no estamos acostumbrados a los
silencios… siempre queremos arreglar todo hablando, hablando y hablando (sobre
todo nosotras las mujeres).


La Biblia
dice en Santiago 3 que la lengua es un órgano muy pequeño, pero muy difícil de
controlar… de hecho ningún humano puede controlarla… Eso yo lo afirmo, tal vez
alguien que lea esto pueda decir lo mismo que yo: No podemos controlar la
lengua.

El único
que puede ayudarnos es Dios, dice al final del capítulo que para detener la
lengua y secar la raíz que produce malas expresiones, como la envidia y los
celos, necesitamos la sabiduría de lo alto. Es decir, Dios, a través del
Espíritu Santo puede hacer una obra completa en nosotros.

Sólo
mediante su amor, el Señor puede sanar nuestro corazón de heridas, que han sido
producidas por rechazos, abandonos, ofensas… Es necesario sanar primero, para
que envidias, celos, contiendas, murmuraciones puedan ser echadas fuera de
nuestra vida.

Por lo pronto te aconsejo que no
quieras llenar los silencios con palabras que se te ocurren, sólo porque el
silencio sea incómodo. 

O cuando alguien te está diciendo algo que no te agrada,
no respondas impulsivamente, mejor recurre al Espíritu Santo y pregunta: ‘¿Debo
decir algo? Dime qué debo decir’. 

Después de esto seguramente, palabras de bendición saldrán por tu
boca… y cuando no hayan palabras de bendición, seguramente escucharás al
Espíritu Santo decirte: ‘Sshhh… guarda
silencio
’.


Lo que digas es muy importante; pero
también lo que no digas. Casi siempre se gana más guardando silencio que
hablando apresuradamente. Lo mejor es pensar antes de hablar. 

Que Dios nos
ayude hoy a meditar muy bien antes de hablar para que sólo hablemos lo que
edifica y callemos cuando nuestras palabras vayan a destruir.


Oramos: 

“Padre Dios, te pido que me
ayudes a recibir sanidad de todas las heridas de rechazo, abandono, ofensas o
culpa que mi corazón tenga… te pido perdón por permitir que estas cosas
gobiernen mi mente y mi boca… Recibo tu amor abundante para renovar mi mente y
mi corazón y te pido sabiduría para aprender a ser prudente con mi boca.
Precioso Espíritu Santo, ayúdame a medir mis palabras… quiero guardar silencio
en el momento oportuno… enséñame a tener sensatez y sabiduría para hablar, te
pido que pongas palabras de bendición
en mi boca, para bendecir y no maldecir. En el nombre de Jesús te pido. Amén”.

Comments

  • Anónimo | Oct 14,2015

    "HAY QUE HABLAR PENSADAMENTE"

  • lidia | Oct 20,2015

    Así es… Gracias por comentar

  • Anónimo | Mar 13,2017

    HABLARÉ CON SABIDURÍA…

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