Sí es posible disfrutar el matrimonio después de una infidelidad conyugal

Pregunta

Soy una mujer cristiana.
Mi esposo me fue infiel, aunque me pidió perdón y yo lo perdoné, me siento
rechazada, humillada y muy enojada. Cada vez que me acuerdo empiezo una
discusión que se convierte en un gran pleito. ¿Qué puedo hacer para dejar de
sentir esto?
consejería Después de la infidelidad
Respuesta: 

Es lógico y normal que te
sientas rechazada, humillada y enojada. La herida es muy profunda, estas
heridas toman tiempo para sanar, pero con la ayuda de Dios y poniendo toda tu
voluntad se logra.

Lo primero que tienes que hacer es
perdonar en oración a tu esposo y a la mujer con la que cometió la infidelidad, porque el perdón es el principio de la sanidad. Es cierto que la ofendida
fuiste tú, pero cuando tú perdonas eres tú quien va a ser libre del
resentimiento que está anidándose en tu corazón. El perdón te hará bien a ti…
es el principio de la sanidad y restauración.

El siguiente paso será renunciar a
todos los sentimientos negativos que te atormentan: ira, celos, rechazo, dolor…
y entrégaselos a Dios. No son forman parte de ti, Dios no te ha dado todo eso.

Lo que sigue será pedir sanidad para la herida y que el amor de Dios, su aceptación y su afirmación te envuelvan…
Recibe libertad, amor, gozo, paz del corazón de tu Padre que te ama. Cree que
realmente estás recibiendo la sanidad y libertad. Llénate del poder del
Espíritu Santo para poder pasar al siguiente paso.

Caminar en perdón. Es necesario que
practiques a sonreír, a evitar el reclamo y el pleito. No te preocupes si
todavía sientes algunas emociones que te alteran, se irán yendo poco a poco…
Cada vez que los recuerdos lleguen a tu mente vuelve a declarar el perdón,
vuelve a renunciar a las emociones negativas y nuevamente llénate de todo lo
bueno que Dios tiene para ti.

Te hará bien orar por tu esposo y
deja que Dios se encargue de cambiar lo que sea necesario en su corazón. Tus
emociones se irán calmando, a medida que reafirmas el perdón y la libertad en
tu vida… y tendrás un renovado amor por tu esposo que hará que tu matrimonio
será mucho más sólido que antes de esta situación.

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